Economía

Robo de cargas en Brasil aumentó 36,7% en 4 años y genera alerta en el sector

De acuerdo con De Souza, en el caso de Río de Janeiro el aumento de robos de cargas en los últimos años se ha producido como consecuencia del llamado proceso de “pacificación”.

SAO PAULO.  Brasil registró un total de 17.500 robos de cargas en 2014, cifra un 36,7 % mayor que en 2010 (12.300), lo que ha activado la alerta en el sector de transportes del país, según un balance de la Asociación Nacional de Transporte de Cargas y Logísticas.

El 85,3 % de ese tipo de robos se produce en la región sureste de Brasil, la más rica e industrializada del país, y concretamente en los estados de Sao Paulo y Río de Janeiro, según denunció a Efe el portavoz de la asociación, el coronel Paulo Roberto de Souza.

De acuerdo con De Souza, en el caso de Río de Janeiro el aumento de robos de cargas en los últimos años se ha producido como consecuencia del llamado proceso de “pacificación” en las favelas, lo que ha obligado a los delincuentes a sustituir el narcotráfico por otro tipo de crímenes.

“En Río hubo un combate al narcotráfico. El tráfico de drogas disminuyó, entonces (los delincuentes) bajaron de los cerros y atacan en la parte urbana de la ciudad. Hay una migración (del tipo de delito)”, comentó el coronel.

De acuerdo con los datos recogidos por la asociación, los productos electrónicos son el principal objetivo de las bandas debido al elevado valor, aunque el robo de cargas de alimentos y bebidas son los que “elevan las estadísticas”.

Según De Souza, existe una “preocupación general en el sector” ya que, sólo en 2014, el robo de cargas provocó un perjuicio de 1.000 millones de reales (unos 322 millones de dólares).

“Cuando aumenta el robo, aumenta el riesgo de operación, aumenta el seguro y aumentan los costes. Al final nosotros acabamos cobrando esos costes a las personas que nos contratan”, señaló.

Para la Asociación Nacional de Transporte de Cargas y Logísticas, la legislación brasileña tiene que ser “perfeccionada” con el fin de evitar la impunidad en torno a este tipo de delito, que ha obligado a las empresas del sector a aumentar la inversión en seguridad.

“La legislación brasileña es muy blanda. Los delincuentes son apresados, pero por las facilidades del sistema” son liberados “de nuevo y acaban cometiendo delitos de nuevo”, agregó.

En Sao Paulo, donde tan solo en lo que va de 2015 se registraron 3.133 robos de cargas, las autoridades desarticularon en los primeros cinco meses del año siete bandas organizadas, según la Secretaría de Seguridad Pública.

Esto permitió recuperar productos por un valor de 25 millones de reales (unos $8 millones) y detener a unos 60 delincuentes. (Efe/ La Nación)