Opinión

Richard Carapaz ya está en nuestra historia deportiva…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Recibir una medalla de oro y escuchar las sagradas notas del himno nacional, en las olimpiadas que recién se inauguraron en Japón, es por supuesto un obsequio inolvidable, y un ejemplo a seguir de todos aquellos que, con constancia y sacrificio, se entregan en cuerpo y alma por defender nuestro nombre y representarnos con todo orgullo, esfuerzo y dignidad.

Gracias querido joven ecuatoriano, por ponernos en la primera plana de los medios nacionales e internacionales, vuestro ejemplo alejado de drogas y caminos desviados, debe ser el paradigma que, en escuelas y colegios, los profesores deben inculcar a nuestra juventud, para cambiar el destino de miles de jóvenes perdidos en las drogas, vicios, y crímenes.

Ojalá que una lluvia de medallas, nos entreguen los jóvenes que nos representan en las diferentes especialidades deportivas, en esta difícil competencia, en donde la élite del mundo deportivo lucha por alcanzar el podio y por supuesto la máxima presea: las medallas de oro.

El Ecuador está de fiesta, un gladiador Richard Carapaz, nos acaba de posicionar como cuna de gente con estirpe, humilde, orgullosos, luchadores, así es y será siempre la zona del Carchi, el Gobierno debe condecorar a este ciudadano ejemplar, con la máxima condecoración al deporte, al civismo y orgullo de nuestra nacionalidad ecuatoriana.

Viva Richard Carapaz y los deportistas que nos representan en Japón.

Semper Fi.