Opinión

Ricardo Noboa Bejarano…

Dr. Jorge Norero González / Guayaquil.

Un audio que circula por las redes sociales, en el cual dos supuestos abogados reclaman, amenazan e insultan a muchas personas, instituciones y autoridades, ha sido liberado con el intento de arrojar sombras, dudas y sospechas sobre casos en los que definitivamente se busca victimizar a un personaje amarillento, corrupto, abusivo y ciertamente peligroso, sindicado como el César de un colectivo de delincuentes. El propósito es hacer resonar su insolente apetito de poder, codicia y prepotencia por encima del ordenamiento jurídico, el orden, el derecho y la justicia.

En ese lodazal y pantano venenoso, se ha intentado propagar la idea de que Ricardo Noboa Bejarano y su hijo Esteban pactaron honorarios a nombre del Banco del Pacífico para armar, junto a una de las procesadas del caso Metástasis, toda una trama perversa y evidencias que perjudiquen al principal implicado del caso Metástasis.

No profundizaré en la dinámica del audio, pues hacerlo sería validar como cierto lo que se pretende vender, con la eventual intención de declarar la nulidad del proceso y, de hecho, intentar probar el fraude procesal.

Lo que sí debo dejar claramente establecido es que conozco al doctor Ricardo Noboa Bejarano como una persona intachable, recta, con principios éticos y morales incorruptibles. Es un profesional que, en el ejercicio libre de su profesión, no siempre ha estado de acuerdo con temas o personas que sean de mi agrado, incluso defendiendo a personajes que para mí han sido nefastos como presidentes de la República. Su opinión y comentario son un referente de prestigio y valoración para la comunidad y la sociedad.

Intentar manchar su honor y prestigio profesional es otra vileza de aquellos que, encerrados en la Roca, sobornan la conciencia de muchos que, por cierto, siguen escondidos en las sombras y penumbras del inframundo de la corrupción. Pretenden venderle un salvoconducto, un pasaporte hacia el país de las maravillas de Alicia.

Tranquilo, Ricardo. Aquellos que conocemos tu trayectoria tenemos plena confianza en tu hombría de bien, capacidad y honestidad. Recibe mi solidaridad, aprecio y admiración.

Semper Fi.