Internacional

Ricardo Martinelli, el protagonista en la sombra de las elecciones presidenciales panameñas

El expresidente logró tener influencia entre los ciudadanos pese a estar condenado por corrupción, que tienen a su sustituto Jose Raúl Mulino como el favorito.

Condenado por blanqueo de capitales, inhabilitado y asilado en la embajada de Nicaragua junto a su perro Bruno, el expresidente Ricardo Martinelli es el protagonista en la sombra de las elecciones generales que se disputaron en Panamá este  domingo.

Martinelli, presidente de 2009 a 2014, figuraba como favorito en las encuestas para obtener un segundo mandato, pero su candidatura fue anulada por el Tribunal Electoral, tras ser condenado a casi 11 años de cárcel por blanqueo de capitales.

En febrero, poco antes de que se emitiera la orden de captura, se asiló.

No obstante, siguió en campaña para promover a su sustituto, el derechista José Raúl Mulino, su exministro de Seguridad, lo que provocó que Panamá llamara a consultas a su embajador en Managua.

La protesta del gobierno panameño cayó en saco roto. Martinelli cerró la campaña de su delfín, favorito según los sondeos, con un mensaje en video proyectado en el mitin.

«Nada me hubiera hecho más feliz que ser tu presidente para llevarte de nuevo dinero y prosperidad a tu bolsillo», pero Mulino «continuará mi legado del cambio para que el progreso llegue a todos», dijo, desatando la ovación de sus seguidores.

Sus simpatizantes, que lo llaman «El loco», hacen caso omiso a los líos judiciales de Martinelli, y defienden que en su gobierno la economía, impulsada por grandes obras de infraestructura, como la ampliación del canal de Panamá y la primera línea de metro, estaba mejor. Algunos incluso lo justifican: «Robó, pero hizo».

La sombra de Martinelli planea sobre el propio desenlace de las elecciones. En vísperas de la votación, la justicia analiza una impugnación de la candidatura de Mulino porque no fue elegido en primarias ni tiene candidato a vicepresidente.

Una de las principales armas de Martinelli son las redes sociales. En su cuenta en Instagram, con unos 720.000 seguidores, ha compartido desde la embajada nicaragüense videos y selfis tumbado en una hamaca, haciendo ejercicios, comiendo y hasta siendo atendido por el dentista.

El exgobernante, quien dice sufrir «persecución política» para evitar que vuelva a gobernar, lanza discursos populistas contra la política tradicional y los poderosos, aunque él sea un magnate dueño de una cadena de supermercados.

Tras salir del gobierno en 2014, Martinelli se juramentó en el Parlamento Centroamericano, pese a que había dicho que era una «cueva de ladrones» donde los expresidentes de la región buscan inmunidad.

Por:  NTN 24