Ciencia

Retrasan la salida al mercado del androide Pepper

El autómata tiene una altura de 120 centímetros y un peso de 28 kilos, y está equipado con un interfaz de “reacción proactiva” que le permite reconocer la voz humana, analizar su tono e interpretar gestos faciales o lenguaje corporal.

TOKIO.  La compañía japonesa Softbank retrasó hasta el verano la salida al mercado de “Pepper”, el primer androide capaz de reconocer la voz, gestos y lenguaje corporal del ser humano fabricado en serie, debido a la demanda excesiva de desarrolladores tecnológicos, informaron hoy los medios locales.

 El gigante japonés de telecomunicaciones anunció en 2014 que el conocido autómata se comercializaría a mediados de este mes de febrero, aunque por el momento sólo estará disponible para empresas y desarrolladores tecnológicos, dijo el presidente de la compañía, Masayoshi Son.

 El objetivo es satisfacer la demanda del sector, mayor de lo previsto por la compañía, y “permitir que haya más aplicaciones disponibles para cuando salga a la venta para el gran público”, agregó Son, en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.

 Así, el androide no podrá ser adquirido por particulares hasta junio o agosto por un precio estimado de 198.000 yenes (1.400 euros, más de 1.500 dólares).

 El robot ha sido desarrollado de forma conjunta por SoftBank y la compañía francesa de robótica Aldebaran Robotics, y, según sus creadores, podrá emplearse en el hogar para funciones como el entretenimiento familiar o el acompañamiento de personas mayores, así como en el ámbito sanitario.

 “Pepper” también ha sido incorporado como dependiente a algunos establecimientos de Softbank en Japón y a tiendas de la compañía Suiza Nestlé.

 También es capaz de bailar y hacer bromas, entre otras cualidades “de entretenimiento” que el robot podrá aprender por sí mismo a partir de la interacción con personas.

 “Pepper” posee cabeza y extremidades superiores articuladas, se desplaza con unas ruedas instaladas en su tren inferior y cuenta con una autonomía de 12 horas. (Efe/ La Nación)