Internacional

Retorno de Lula da Silva a Presidencia de Brasil en 2023 sirve para «normalizar» relación con China, afirma experta

RÍO DE JANEIRO, El retorno de Luiz Inácio Lula da Silva a la Presidencia de Brasil en 2023 sirvió para que el país sudamericano «normalizara» su relación con China, afirmó la internacionalista brasileña Ana Tereza Lopes Marra.

«Creo que podemos considerar el 2023 como un año de renacimiento de las relaciones entre Brasil y China», afirmó la profesora de relaciones internacionales de la Universidad Federal de ABC.

Lopes Marra sostuvo en entrevista con Xinhua que este renacimiento se produce después de «un período muy turbulento, en el que tuvimos dos lógicas de relaciones que estaban separadas, digámoslo así, con una lógica de la política y la diplomacia, y otra con una la lógica de la economía».

La experta expuso que «incluso durante un período políticamente un poco delicado del Gobierno brasileño anterior», las relaciones comerciales siguieron creciendo.

«Brasil siguió recibiendo inversiones chinas. Así que la lógica de las relaciones concretas del día a día, de los flujos comerciales, de los flujos financieros, continuó», agregó Lopes Marra.

Para la también integrante del Observatorio de Política Externa e Inserción Internacional de Brasil, el país sudamericano «tiene un gran superávit con China».

«Brasil no tiene muchos países en el mundo con los que tenga tan altos superávits comerciales como ocurre con China, y esto es muy importante para nuestra economía», aseveró.

«Esto representa una gran simetría en términos de la importancia que China tiene para nosotros y los efectos que esto puede tener en nuestra economía, si pensamos en la posibilidad de la industria, la generación de empleos industriales», completó.

Para Lopes Marra, el mandatario brasileño ha tratado de «volver a poner las relaciones diplomáticas y políticas en un mismo nivel», al «reconocer a China como el socio estratégico que es desde hace mucho tiempo para Brasil».

Remarcó la importancia de «reconocer que los países tienen varias agendas multilaterales en las que pueden trabajar juntos, como cuestiones medioambientales, cuestiones relacionadas con el hambre, la pobreza o la reforma de las instituciones globales».

«En resumen, Lula trató de poner estas relaciones diplomáticas con China en un nivel que es el nivel correcto, tanto en términos de lo que Brasil puede hacer multilateralmente con China, como de lo que Brasil puede hacer bilateralmente», completó la profesora.

Para la especialista en relaciones internacionales, el año 2023 ha sido una especie de «invitación de lo que China puede hacer y puede ofrecer a Brasil, pero también por parte del lado brasileño de lo que podemos ofrecer».

Lopes Marra cree que China puede ayudar a Brasil en su proceso de neo-industrialización que, a su juicio, «es uno de los principales objetivos del Gobierno de Lula».

La entrevistada comentó en ese sentido que «aunque lo que moviliza las relaciones Brasil-China siempre ha sido el agronegocio», se empieza a incorporar la industria.

«Creo que este es el principal reto para los próximos años: conseguir movilizar e interesar a otros grupos nacionales», de modo que las relaciones puedan ser cualitativamente mejores de lo que ya han sido en 2023, agregó.

Por:  XINHUA