Opinión

RESTROSPECTIVA Y RECONOCIMIENTO

Martín Úraga Icaza /Guayaquil

Hoy fue uno de esos días en el que uno se levanta y se siente distinto, o al menos siente algo distinto en su interior, algo que de pronto atrapa tu mente y te obliga a pensar en muchas cosas, en este caso fue mirar hacia el pasado, revisar la película de tú vida, y ver hasta donde llegaste y como llegaste.

Quienes formaron parte del elenco que, de algún modo u otro, aportaron para que uno sea lo que es hoy.
Siempre recordando como parte primordial de este elenco a Dios, luego nuestros padres, abuelos, hermanos, hijos, nietos, es tan importante la familia, no podría faltar, así como los maestros, amigos, desconocidos, poco conocidos, colaboradores, no colaboradores, compañeros, etc., etc., la lista es extensa. Y dar nombres es tarea difícil, la memoria en realidad falla mucho, y no permite realizar el ejercicio, que de hacerlo faltaría “tinta en la pluma” para hacerlo.

Y justo este día se me ocurrió expresar un inmenso agradecimiento, algo que me nace del alma misma y reconocer a todos quienes de algún modo compartieron el camino que el destino dispuso que recorramos.

Quizás el producto final no sea el más deseado, pero me siento muy satisfecho con lo que soy y en lo que me convertí.

Quizás para algunos sea extemporáneo, de pronto ya partieron hacia nueva vida y estoy seguro que lo que hicieron y aportaron a esta causa, lo hicieron sin mediar recompensa, fue algo desinteresado, espontáneo y que conjugaba con su forma de pensar y actuar. Quienes no lo hicieron bajo esa perspectiva, de igual forma hay que agradecerles, no sería justo no hacerlo y no cumplir con aquello que de pronto esperaban.

Lo cierto es que son muchas las personas, que de forma directa e indirecta contribuyeron con su grano de arena para la formación de un individuo, que ha llegado a una etapa de su vida en que considera necesario expresar a “destiempo y en vida” lo que siente y cree es su deber hacer, reconocer y agradecer.

Así que gracias, muchas gracias a todos, estén donde estén y desde el fondo de mi corazón.

Ahora lo comparto con ustedes.

Aunque no lo crean han aportado, poco o mucho no interesa, caso contrario no lo estarían leyendo.