Tecnociencia

Resistencia al glifosato en hongos macromicetos

Aunque el glifosato, un herbicida muy famoso, se ha descrito como un riesgo para la salud humana y los ecosistemas, en países como Colombia se usa para erradicar cultivos ilícitos de coca, amapola y marihuana.

Tras su implementación, diversas regiones del país están contaminadas con estos residuos tóxicos, y hasta el momento no hay planes de remediación, por lo que, como evidencian los resultados de una investigación en química, los hongos macromicetos pueden ser la respuesta, debido a su alta capacidad de resistencia y blindaje frente a estas sustancias.

Se estima que entre 1992 y 2020 se han rociado con glifosato en Colombia cerca de 1,8 millones de hectáreas. La medida empezó cuando en el país se decidió realizar aspersiones con glifosato para erradicar cultivos ilícitos en zonas rurales, a través del Consejo Nacional de Estupefacientes.

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades del mismo país, la exposición a este herbicida tiene efectos potencialmente cancerígenos tanto en humanos como en animales.

De hecho, en los últimos años el Estado colombiano ha perdido al menos 230 demandas por un valor aproximado de 2,11 billones de pesos. En vista de esta problemática, y de la necesidad de hallar una solución a los efectos nocivos del glifosato en el país, la investigadora María Paula Arévalo Gómez, del grupo de investigación Química de Hongos Macromicetos Colombianos, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) –liderado por la profesora Carolina Chegwin, del Departamento de Química–, se propuso estudiar la forma en que 12 cepas de estos hongos pueden sobrevivir o no a la presencia del herbicida.

El estudio se basa en investigaciones pasadas que proponen que las bacterias y los hongos micromicetos han logrado alimentarse del glifosato o utilizar sus componentes como nutrientes, pues esta sustancia contiene nitrógeno, fósforo y carbono que les permite crecer.

Fuente:  Noticias de la ciencia