Economía

Residuos tóxicos de Refinería Esmeraldas van a ser tratados en Francia

El objetivo del traslado de los desechos es que sean tratados técnicamente y no afecte al ambiente. El proceso cuesta $15 millones

Esta semana zarpó el primer embarque de desechos tóxicos residuales de la Refinería de Esmeraldas con 2100 toneladas de sosa cáustica gastada y dietanolamina a Francia. Allí, serán eliminados técnicamente y sin afectar el medio ambiente, confirmó Carlos Pareja, gerente de refinación de la estatal Petroecuador.

“Teníamos durante varias décadas acumulados y en mal estado estos desechos tóxicos peligrosos, pero llegó el día en que, gracias a este gobierno, felizmente tenemos la suerte de poder exportar estos desechos peligrosos y librar a la Refinería de Esmeraldas de estos productos”, dijo Pareja.

La inversión petrolera por este proceso es cercana a los $15 millones en el proceso, “con lo que esperamos disminuir el índice de contaminación ambiental y obtener un producto final más limpio”.

Por su parte, Ramiro Luque, representante de Veolia Environmental Services, empresa encargada del proceso con sede en Francia, sostuvo que “se trata de la eliminación de pasivos ambientales de alta peligrosidad que estaban almacenados de manera antitécnica en la refinería”.

Petroecuador envió los remanentes a Francia “que tiene la tecnología para eliminar estos desechos sin emanar residuos contaminantes al ambiente”, explicó Luque, quien agregó que hasta 2016  se enviarán “5.600 toneladas de residuos industriales peligrosos y más de 3.500 toneladas de tierra contaminada”.

La sosa cáustica o hidróxido de sodio, es una base química que se usa, entre otras cosas, para fabricar jabón, crayón, papel, explosivos o pinturas, y, dentro de la industria petrolera, se utiliza para formar lodos de perforación que al desgastarse se vuelven corrosivos e inflamables.

Mientras que la dietanolamina se usa como absorbente para el sulfuro de hidrógeno (H2S) y dióxido de carbono (CO2), que están presentes en los gases emanados durante el proceso de refinación del crudo.

Los químicos fueron embarcados dentro de 100 contenedores que viajarán a bordo del M/V Beautritón hasta la planta Sedibex, ubicada en la región de Normandía, al sur de Francia. (Andes/La Nación)