Opinión

Reserva Ecológica Antisana: sitio para la recreación familiar y desafío mayor para montañistas

Las cifras de biodiversidad de la reserva son notables

QUITO.  El volcán Antisana, que en días despejados puede ser visto desde Quito, es el núcleo de la Reserva Ecológica del mismo nombre, sitio ideal para actividades ecológicas, deportivas y familiares. Los mejores meses para escalarlo (recomendado para montañistas experimentados) están cerca: entre noviembre y febrero.

El Parque Nacional cuenta con impresionantes paisajes y una vida silvestre muy diversa, debido al paso y retroceso de glaciares, así como a la histórica actividad volcánica, que ha tenido el Antisana, cuya última erupción se registró en 1801. Además, se la considera como una de las reservas más hermosas y singulares del país, ya que tiene dos cumbres, que generalmente están cubiertas de nieve. Sin embargo, esta área protegida de 120.000 hectáreas es perfecta para caminatas, paseos en bicicleta, pesca vivencial, fotografías, escalada de montaña y acampar. Cuenta, entre sus atractivos principales, con el Páramo de las Almohadillas y la Laguna La Mica (alrededor de la cual existen senderos de diferente dificultad).

Las cifras de biodiversidad de la reserva son notables: 418 especies de aves, 73 de mamíferos y 61 de anfibios y reptiles. La reserva cuenta con su propia especie de anfibio, el osornosapo de Antisana, miniatura de color café que habita entre las rocas del páramo, muy raro de encontrar y en peligro de extinción. En el páramo también hay osos de anteojos, cervicabras, venado de cola blanca, ciervos enanos, tapires de montaña, pumas, gatos andinos, lobos, cóndores, curiquingues, gaviotas andinas, lagartijas y guagsas.

Para quienes cuenten con experiencia en actividades relacionadas a las montañas, sin duda ascender el Antisana significa un reto importante: es considerada una de las montañas ecuatorianas más difíciles de coronar, por eso se  recomienda para montañistas con experiencia. Con una elevación de 5,787 msnm, es la cuarta montaña más alta del país. Debido a sus glaciares y grietas cambiantes, no se ha definido una ruta estándar para escalar esta elevación, ni cuenta con refugios, sin embargo, se puede acampar.

Puede ser escalada durante todo el año, pero los meses ideales están entre noviembre y febrero. Los más lluviosos son abril y mayo. Es importante recordar que para hacer cumbre o llegar a la cima del Antisana, se deben cumplir algunos requisitos, entre ellos permisos especiales, contar con servicio de guía, además del equipo necesario.

Se recomienda solo realizar actividades para las cuales esté preparado. No se deben subestimar condiciones climáticas, altura, ni dificultad de los deportes extremos y de aventura. Antes de realizar cualquier actividad al aire libre, debe estar seguro de encontrarse física y mentalmente preparado para la travesía. Además, contar con todos los equipos necesarios para la actividad a practicar.

El ingreso a esta área protegida, así como al resto con las cuales cuenta el Ecuador, exceptuando Galápagos, no tiene costo alguno. (MINTUR/COLIBRI)