Economía

Remezón en industria automotriz de Ecuador por cierre de planta de GM

Detrás de cada producto que ensambla General Motors hay 25 autopartistas, que serían afectadas con la decisión.

En medio de un proceso de transformación empresarial, General Motors (GM) confirmó la desvinculación de 300 colaboradores en Ecuador. Este anuncio se debe a la decisión de la compañía de cerrar sus plantas de ensamblaje en Quito y Colombia.

La empresa ha asegurado que notificó su salida con cuatro meses de antelación, brindando así a los trabajadores la oportunidad de planificar su futuro laboral. Además, contarán con el respaldo y la asesoría de la firma LHH, especializada en gestión de talento humano.

GM se ha comprometido a cumplir con todas sus obligaciones legales y a reconocer el contrato colectivo que ampara a este grupo de personas. Los próximos cuatro meses, el personal desvinculado completará la producción de la camioneta Chevrolet D-Max, programada para este año y similar a la del 2023.

Si no tienes tiempo, te lo resumimos en estas líneas

  1. La desvinculación de trabajadores y el cierre de la planta de ensamblaje de GM impacta en la industria local y su cadena productiva.
  2. GM concluirá una producción similar a la del 2023 hasta agosto de 2024.
  3. El sector plantea que se establezcan incentivos que fomenten la producción nacional.

Impacto en la industria automotriz

La decisión de cierre de la planta de GM tendrá un impacto significativo en la industria automotriz del país, según David Molina, titular de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae). En 2023, GM representó el 50% del ensamblaje nacional, mientras que la otra mitad se distribuyó entre otras empresas del sector, como Aymesa en Quito y Ciauto en Ambato.

Según Molina, el cierre de la planta de ensamblaje de GM se debe a la falta de una política gubernamental que fomente la actividad de ensamblaje y el desarrollo de la industria de autopartes en Ecuador.

Además, la industria automotriz enfrenta desafíos por la competencia de productos chinos de bajo precio, que representan el 40% del mercado, debido a la ausencia de incentivos para la producción y a impuestos elevados en la cadena productiva.

El acuerdo comercial con China contribuyó a que GM tomará esa decisión, ya que según Molina, los números no resultaron favorables en los análisis realizados.

Consecuencias para la cadena productiva

El cierre de la planta de ensamblaje no solo afectará a los trabajadores directamente vinculados, sino que también tendrá repercusiones en toda la cadena productiva. La camioneta D-Max es uno de los productos con mayor contenido nacional, lo que implica la participación de numerosas empresas autopartistas. La reducción en la producción de GM afectará a estas empresas y, por ende, a los empleos relacionados.

En los últimos años, la camioneta Chevrolet D-Max ha tenido un éxito notable en el mercado ecuatoriano. Según el anuario estadístico de la Aeade, en 2023 se vendieron 8 524 unidades de este modelo, consolidándose como líder en ventas. Este crecimiento ha sido exponencial, ya que en 2020 se comercializaron 3 432 D-Max, evidenciando su creciente popularidad entre los consumidores.

Detrás de cada producto que ensambla hay 25 empresas autopartistas, que venden estos productos a GM. Muchas de estas firmas-puntualiza Molina- tienen alta dependencia de sus ventas hacia GM, por lo que se complica su operación y van a reducirse en su tamaño.

Una buena parte de los empleos que abarca el sector autopartista (4 500)- añade- puede entrar en riesgo.

Búsqueda de alternativas y llamado a las autoridades

Ante este panorama, el sector plantea que se establezcan incentivos que fomenten la producción nacional y permitan a las empresas autopartistas integrarse a cadenas de valor más amplias. Se ha solicitado una reunión con los ministros de Economía y de la Producción para plantear posibles soluciones y alternativas que mitiguen el impacto de la salida de GM del mercado ecuatoriano.

 

Por:  EL COMERCIO