Opinión

RELIGIÓN Y ESPIRITUALIDAD

Lilian Alarcón/Portoviejo-Ecuador

La espiritualidad y la religión son conceptos conexos, pero no idénticos. Mientras que la religión a menudo se asocia con prácticas y creencias establecidas en instituciones, la espiritualidad es una experiencia muy personal y subjetiva. tratemos entonces de explorar la conexión entre ellas, destacando sus similitudes y diferencias.

Lo religioso, en principio, debieran ser fuentes y expresiones de espiritualidad. Pero no siempre sucede así. En general, la religión se presenta como un catálogo de reglas, creencias y prohibiciones, en tanto que la espiritualidad es libre y creativa. En la religión predomina la voz exterior, la de la autoridad religiosa; en la espiritualidad predomina la voz interior, el ‘toque’ divino. Sin embargo, algunas personas como en mi caso muy personal, encontramos nuestra espiritualidad dentro de las prácticas religiosas; mientras otras personas buscan su magnanimidad en una conexión más íntima y libre de condiciones y escenarios.

Es que la espiritualidad puede considerarse como la expresión interna y personal de la relación con lo divino o lo trascendental. Incluso aquellos que no siguen una religión organizada pueden experimentar momentos de elevación al conectarse con la naturaleza, reflexionar sobre la vida o practicar la meditación, así como experimentar una sensación de paz interior y bienestar. También puede ayudar a desarrollar habilidades como la compasión, el perdón y la gratitud.

Actualmente, estamos notando un resurgimiento de la espiritualidad, con una integración de la sabiduría tanto de Oriente como de Occidente. Oriente tiene una rica tradición espiritual milenaria, mientras que en Occidente, muchas veces se necesita vincular con las mejores tradiciones espirituales del cristianismo.

A pesar de sus contrastes, la espiritualidad y la religión comparten el propósito fundamental de proporcionar un sentido de significado y conexión con algo más excelso que uno mismo. Ambas buscan abordar preguntas existenciales y brindar orientación ética y moral. Sin embargo, la religión a menudo lo hace a través de estructuras y dogmas establecidos, mientras que la espiritualidad tiende a ser más flexible y adaptada a las experiencias personales.

La relación entre espiritualidad y religión también se destaca en el hecho de que muchas tradiciones religiosas fomentan el desarrollo espiritual como parte integral de la práctica religiosa. La oración, la contemplación y la búsqueda de una conexión más profunda con lo divino son elementos comunes en muchas religiones. Estos actos no solo fortalecen la conexión con lo trascendental, sino que también nutren la espiritualidad individual.

Es importante recordar que la religión y la espiritualidad son opciones personales, cada quien tiene derecho de elegir lo que mejor se concilie con su fe y creencias. La tolerancia y el respeto mutuo son fundamentales para una convivencia pacífica en una sociedad tan disímil como nuestra.