Ciencia

Relajación física y mental de la cabeza a los pies

La relexología podal y el masaje neuro-craneal ayudan a descargar tensión emocional y stress residual

ESPAÑA. El verano es la época por excelencia para relajarse y olvidarse del estrés del resto del año. Además de ponerse el bañador y disfrutar desde una hamaca de unas preciosas vistas del mar, hay propuestas que invitan al bienestar del organismo tanto física como mentalmente a las que habitualmente es difícil acceder de la manera deseada durante el resto de meses por falta de tiempo ante unas agendas laborales y familiares repletas de tareas. Sin embargo, esta época es un buen momento para probar una sesión de reflexología podal y craneal, dos técnicas con grandes beneficios para el cuerpo.

La reflexología podal data de hace más de cinco mil años. Se practicaba en China y en la India como auxilio en el diagnóstico y en la cura de diversas molestias. Actualmente está muy extendida a nivel mundial debido a los resultados tan extraordinarios que se ha comprobado tras su utilización.

«En los pies tenemos el reflejo de todo nuestro cuerpo: órganos, huesos, sistemas circulatorio, linfático, nervioso… —apuntan desde el centro Estética & Salud Natividad Lorenzo—. Desde el punto de vista terapéuticose trata de un masaje en un punto o zona determinada para obtener una reacción favorable en el órgano o sistema correspondiente».

Explica que hay diversas zonas reflejas en el organismo (ojos, espalda, manos…), «pero una zona de gran conexión son los pies. El resultado de alivio es inmediato y muy gratificante, ya que esta zona del cuerpo humano supone dos polos muy fuertes de energía en los que se puede trabajar con facilidad y efectividad».

Esta práctica está contemplada dentro de la rama de medicina alternativa, medicina humanística o salud holística. «Hace años se descubrió que existen energías portadoras de vida que circulan por nuestro cuerpo. Se comunican entre ellas; es decir, ayuda a la conectar los distintos órganos, circulación sanguínea y corriente energética».

Cuando se trabajan los puntos reflejos, que son puntos nerviosos, se provoca un «estímulo» (transmitido a través de las neuronas) y su respuesta es una relajación, contracción o reacción hormonal, dependiendo lo que se busque. «El sistema nervioso, como órgano de comunicación coordinación y regulación de las diferentes estructuras y funciones del cuerpo, es el que permite la aparición de múltiples reacciones reflejas en nuestro organismo».

Desde este centro añaden que es una técnica o terapia que se puede hacer a cualquier edad, no siendo conveniente en ciertos casos o problemas de salud que el terapéutica determina o decide».

Entre sus beneficios destacan los siguinetes:

—Vencer la fatiga.

—Bienestar en general y positividad.

—Palía los síntomas de jaqueca, insomnio e hipertensión.

—Alivia los síntomas de la menstruación y menopausia.

—Mejorar la circulación sanguínea y linfática.

—Destruir bloqueos o liberar la energía.

—Normal el funcionamiento orgánico y hormonal.

—Reduce la irritación de la piel.

—Ayuda a mitigar problemas gástricos, intestinales y vesiculares.

—Obtener una relajación física y mental.

Del mismo modo, apuntan que el masaje neuro-craneal también ayuda a descargar tensión emocional y stress residual, consiguiendo indirectamente tratar las sobrecargas físicas, buscando el bienestar y relax. «Para ello se trabaja con maniobras y puntos de MTC (Medicina Tradicional China), consiguiendo una estimulación en estos puntos para rebajar esas acumulaciones tensionales. Aplicar conjuntamente con la reflexología podal permite reequilibrar el nivel emocional, físico y mental y, con ello, restablecer el orden natural del ser humano devolviéndole a su ser. (ABC/LA NACIÓN)