Internacional

Relación sino-uruguaya es «excelente», destaca el expresidente Julio María Sanguinetti

MONTEVIDEO,  El expresidente de Uruguay Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) afirmó este  viernes 17 de mayo de 2024, que la relación bilateral entre China y Uruguay es «excelente«, y destacó la importancia del país asiático no solamente para Uruguay y la región, sino a nivel global, por ser un promotor de la paz y la convivencia entre naciones.

Sanguinetti (88 años), quien a lo largo de sus mandatos presidenciales realizó dos visitas de Estado a China, repasó durante una entrevista con Xinhua el creciente vínculo entre Montevideo y Beijing, recordó el inicio formal del lazo diplomático, lo que ocurrió durante su primera presidencia y celebró las iniciativas globales propuestas recientemente por el presidente chino, Xi Jinping.

El año pasado, Uruguay y China elevaron las relaciones bilaterales a una asociación estratégica integral, algo que el mandatario consideró un ejemplo del grado de excelencia que atraviesa el lazo entre las dos partes.

«La relación bilateral ha sido excelente en todo sentido. Se ha mantenido un diálogo constante, una presencia permanente en ambos países, de ida y de vuelta. Eso es muy, muy relevante», señaló el histórico dirigente del Partido Colorado de Uruguay.

Sanguinetti, que además de político es abogado, periodista y escritor, se refirió a las tres iniciativas globales propuestas por el presidente Xi Jinping.

El año pasado Uruguay se sumó a la Iniciativa Global para el Desarrollo, al tiempo que valora las Iniciativas para la Seguridad Global y la Civilización Global.

«Nosotros estamos, como país, en nuestra mejor tradición, apoyando todas aquellas iniciativas que tiendan a generar un clima de paz y de convivencia. En ese sentido se le ha apoyado, y hoy, en la coyuntura actual del mundo, que es muy incierta, creo que más que nunca es relevante el desarrollo de esos caminos», enfatizó el dirigente uruguayo.

En ese sentido, valoró los esfuerzos de China por la paz a nivel global a partir de su «capacidad de diálogo» y por la «influencia política» que es propia de su peso internacional.

El exmandatario uruguayo evocó durante la entrevista con Xinhua el año 1988, cuando el país sudamericano estableció lazos diplomáticos formales con China, el 3 de febrero de aquel año, durante su primer mandato.

Sanguinetti recordó que, en aquel entonces, era «evidente que China venía creciendo en importancia, en peso internacional, en peso económico, en actividad comercial, perfilándose ya en la perspectiva hacia ser la gran potencia que es hoy».

«En ese contexto, en una América Latina que todavía no había claramente hecho ese reconocimiento, evaluamos la situación y establecimos ese relacionamiento pensando que nuestro país tendría un interlocutor importante desde el punto de vista político y también un actor comercial relevante», explicó.

Hoy, 36 años después de aquel hito, consideró que «ambas expectativas se han cumplido globalmente. La relación de Uruguay con China es muy importante en todos sus aspectos, tanto en lo político como en lo comercial», resumió.

El dirigente mencionó además que en «aquel momento, sin duda, había una presión fuerte en contra, especialmente en la prensa uruguaya» sobre la conveniencia de formalizar el lazo, pero esas presiones quedaron de lado en razón de que China respetaba las normas del derecho internacional y las normas de la convivencia pacífica.

«Fue lo que hicimos y lo que hasta hoy nos ha permitido tener este relacionamiento», afirmó el entrevistado.

Tras el establecimiento de las relaciones diplomáticas, Sanguinetti hizo dos visitas de Estado como presidente a China y luego varias veces más, lo que le permitió constatar el avance que vivió el país asiático.

«Creo que lo más relevante es ver el cambio, cómo en muy pocos años se veía un Beijing distinto, un Shanghai distinto, cómo era ostensible el crecimiento económico que se venía en el país. Creo que eso es lo más relevante, lo que más impresionaba, de aquel Beijing de las bicicletas, a una capital moderna como lo es hoy», ilustró.

Ese cambio, según dijo, se observa a nivel global, en aspectos como el tecnológico, pero también en una «China más activa en el mundo, ya no es solo las relaciones comerciales».

Sanguinetti valoró especialmente que su vínculo con China le dio un «privilegio histórico», como lo fue el hecho de «tener una larga entrevista con el difunto líder chino Deng Xiaoping (1904-1997). Creo que eso es un hito en nuestra vida personal, habida cuenta de que es el modernizador de China, el que pone el inicio, el primer motor de este cambio tan relevante en la vida de China y en la vida del mundo y en la vida internacional».

«Tuvimos una larga charla en la cual explicó justamente las diversas etapas que le iban a permitir a China alcanzar primero salir del hambre, luego alcanzar un nivel medio y luego llegar a una etapa superior donde se discutiría también, junto al desarrollo económico, las reformas políticas necesarias. Eso lo tengo como uno de los legados de esas dos visitas que realizamos», rememoró el expresidente uruguayo.

Fuente:  XINHUA