Economía

Reforma para restituir el directorio del Banco Central no garantiza la autonomía

Verónica Artola, gerente del Banco Central del Ecuador (BCE), explicó que, en la propuesta de reformas enviadas al Ministerio de Economía, se incluye la restitución del directorio, el cual estaría conformado por siete miembros. Pero analistas consideran que esto no generaría independencia.

“Estos siete miembros serán nombrados por el Presidente de la República, y no podrán provenir de la banca privada. Cualquier persona con conflicto de interés en alguna institución financiera no puede ser parte del directorio. Tres miembros serán a tiempo completo y cuatro a tiempo parcial. Estos últimos cumplirán funciones de supervigilancia de las decisiones tomadas en el Banco Central”, dijo Artola.

Cuestionamientos

Este esquema, a criterio de Jaime Carrera, miembro del Observatorio de la Política Fiscal, es en extremo burocrático y no garantiza, bajo ningún concepto, la independencia de la institución con respecto al Gobierno.

“Me parece que, incluso, hay riesgo de que se superpongan funciones y se trabe el proceso de toma de decisiones. Además, en el directorio no se puede excluir la participación de un sector importante como el sistema financiero”, aseveró.

Artola justifica la nominación directa del Presidente, poniendo como ejemplo lo que pasa en las Superintendencias. “En esas instancias, el titular es designado por el Ejecutivo, pero eso no compromete las acciones y decisiones posteriores”, aclaró.

Sin embargo, el analista económico Diego Olmedo comentó que la designación presidencial es un error y entraña riesgos, no solo para la autonomía, sino para la estabilidad económica del país.

Más actores

“Se necesitan instituciones inclusivas y pluralistas, donde haya una verdadera cesión de poderes del Ejecutivo. No puede existir la nominación directa del Presidente porque, entre otras cosas, hay muchas presiones para cumplir con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y eso puede incidir en decisiones equivocadas”, afirmó.

Además, para que exista un efectivo sistema de pesos y contrapesos, el directorio debería estar conformado por varios delegados de sectores como la Presidencia, bancos privados, cooperativas, universidades, empresarios y sociedad civil.

En este sentido, Carrera expresó que el principal requisito, además del conocimiento técnico, debería ser que los miembros no tengan pasado político cuestionable ni tampoco hayan participado en las decisiones que, en la última década, liquidaron la autonomía del BCE.

Constitución impide autonomía

Artola reconoció que, debido a lo establecido en la Constitución, existe un “cordón umbilical” entre el BCE y el Ejecutivo. “Según el artículo 303, solo somos ejecutores de la política determinada por el Presidente. De todas maneras, creemos que con un nuevo directorio, con las funciones bien establecidas y con gente más capacitada, se podrán tomar mejores decisiones”, añadió.

Por su parte, Marcos López, delegado del Presidente ante la Junta de Política y Regulación Monetaria y Financiera, confirmó que, efectivamente, desde el punto de vista de la Constitución, no puede existir una autonomía completa.

“Durante una década tuvimos un Presidente que se aprovechó de eso para manejar las políticas y las decisiones a su libre arbitrio, con las consecuencias que todos conocemos”, puntualizó. (La Hora)