Opinión

Reflexiones

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo

 

 

«A la primera vista que demos sobre la naturaleza del hombre hallaremos que él es dotado del talento de observación; y que las necesidades que le cercan le obligan a todos momentos a ponerlo en ejercicio. Si el hombre se ve en la inevitable necesidad de hacer uso de este talento desde los primeros días de la infancia, es visto que de este principio depende el que él vaya sucesivamente llenándose de ideas comparando los objetos, distinguiendo los seres. De aquí la feliz progresión de sus conocimientos destinados a la conservación de la vida, al cultivo de la sociedad y a la observancia de la piedad».

-Eugenio de Santa Cruz y Espejo

La gratitud es una de las máximas demostraciones de afecto entre los seres humanos porque se loa a quien se estima y la loa de quien recibe nuestro afecto ocupa en nosotros loores de gran beneficencia.

Que todo en la vida te sea dado por el ejercicio de la verdad y la legislación que por medio del bien ejerza tu corazón.

Que cada acto que celebres en la vida te lleve a ensanchar la puerta donde habita el conocimiento y que por la loa del universo se esparza tu testimonio como ejemplo a tu familia y a las futuras generaciones.

Quien a bien hace del arte una citatoria frecuente hace bien a su espíritu, cultiva el amor, fecunda su alma, se renueva en el vasto poema que es la vida.

Quien logra a través de este diálogo introspectivo abrir senderos multiplicando esta doctrina sabe que muy seguro escala los peldaños del conocimiento, la lectura lo encuentra de día y de noche en sus territorios porque línea tras línea no sólo descubre nuevos horizontes se encuentra a si mismo con la vida.

Beato del gran reposo hallase en un sabio todos los libros que ha leído lo han edificado lo mismo que las formas del universo al universo engalanan el ser humano puede brillar gracias a su testimonio en esta línea seguro permanecerá por los siglos.