Economía

REDUCIR EL IVA COMPENSA EL INCREMENTO EN COMBUSTIBLES

La economía no es estática sino profundamente dinámica, no puede ser resumida y menos planificada con base en sumas y restas lineales. Es una pésima práctica aventurar cifras tan alarmantes como inexistentes bajo el membrete de “subsidio a los combustibles”. Son afirmaciones que dependiendo de quién las realiza, acumulan entre 40.000 y 80.000 millones de dólares. Son alarmantes anuncios que carecen del debido sustento y que ni siquiera incluyen la necesaria y correcta base de cálculo, simplemente se dice y se repite. Se recomienda la lectura de “En Ecuador No Existe Subsidio a los Combustibles”.

La economía ecuatoriana sufre una contracción de demanda agregada que consolida un déficit fiscal por ingresos menores a los gastos en unos 6.000 millones de dólares anuales; por cierto, penosamente agravado por el vertiginoso incremento del saldo y servicio de una deuda pública de los que nada dicen quienes ruegan porque se incrementen nomás los precios de los combustibles en un país donde el ingreso promedio real por persona ha retrocedido 11 años y el desempleo, marginalidad y pobreza son de magnitud extrema.

Ninguna contracción económica se arregla con más impuestos, cortes a la inversión pública y políticas de austeridad, tal como luego de cuatro años de resultados económicos y sociales abiertamente negativos, continúan proponiendo opinadores siempre cercanos a los gobiernos de turno. La confusión entre causa y efecto produce grandes daños. No existe carga tributaria insuficiente en Ecuador sino actividad económica insuficiente por contracción en la demanda agregada, y no es lo mismo.

Mejor sería reconocer que lo que se busca es incrementar los ingresos fiscales con precios más elevados en los combustibles. En este contexto la mejor, más simple, barata y sencilla forma de compensar a las familias por incremento en los precios de los combustibles es mediante la reducción del impuesto al valor agregado (IVA), reducción que además incluye efectos positivos directos sobre la actividad económica, empleo y recaudación tributaria.

El principal daño que causa el distorsivo Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) no viene por el lado de la inversión, sino por el lado de la oferta porque las empresas lo incluyen en los costos de producción que luego son trasladados al precio final de venta, perjudicando no solo la competitividad que se requiere sino el ya afectado presupuesto de la inmensa mayoría de familias ecuatorianas. Por esta y otras razones es necesario eliminar el ISD.

Sin embargo, superar la peor crisis económica y sanitaria que produce los peores niveles de desempleo, subempleo y pobreza, agravados por una deuda pública económicamente asfixiante y socialmente inviable, exige establecer prioridades. Lo primero es reducir el IVA y luego el ISD como parte de una necesaria reforma tributaria, pensada para recuperar crecimiento y empleo, reducir pobreza y ofrecer posibilidades de progreso.

En la coyuntura nuestra propuesta sigue partiendo de no tocar el precio del gas licuado de petróleo (GLP) y reducir el IVA general del 12 al 10%. Incluye reducir durante 1 año el IVA sobre turismo, restaurantes, hoteles, cafeterías, pequeños negocios y emprendimientos nuevos, del 12 al 5%. Adicionalmente, incluye reducir el IVA al 0% en compras de hasta 100 dólares, durante 3 días en el año, cuidadosamente seleccionados.

El coeficiente de «elasticidad precio de la demanda» mide la respuesta en la cantidad demandada cuando se modifica el precio de lo demandado. Con más del 50% de la población ecuatoriana destinando al consumo el 100% de sus reducidos ingresos, claramente la reducción del IVA compensará el incremento del precio de los combustibles, impulsará el consumo, la actividad económica y la recaudación tributaria, creando además buenas expectativas en los ciudadanos que son cruciales en el manejo de la economía.

Econ. Marco Flores T.

Agosto 22 de 2021