Recinto hotelero en región fronteriza trinacional potencia talento turístico y cultural de jóvenes centroamericanos
Por Douglas Martínez y José Gabriel Martínez
SAN SALVADOR, (Xinhua) — En el distrito de La Palma, en la zona de El Salvador de la frontera trinacional compartida con Honduras y Guatemala conocida como Trifinio, un hotel que funciona como restaurante y aula se ha convertido en una apuesta conjunta para formar a jóvenes de los tres países en atención turística integral, gastronomía y patrimonio cultural de la región.
Conocido como Hotel Restaurante Escuela Trifinio, el proyecto, impulsado en el marco del Plan Trifinio, un esfuerzo trinacional para proteger recursos naturales de diversa índole en el área fronteriza, combina la operación hotelera real con procesos de capacitación técnica, según explicó su administradora, Hulda Vásquez.
«Hotel Restaurante Escuela es un proyecto que nace a través del Plan Trifinio. Tiene un doble propósito: atender al público, a todos nuestros clientes locales y también a los turistas que nos visitan, pero también fortalecer el desarrollo local y el desarrollo turístico en la zona», afirmó.
Vásquez detalló que la iniciativa no se limita a la cocina, sino que abarca capacitaciones diversas coordinadas con instituciones como el Instituto Salvadoreño del Café, con el que se han formado baristas de cafeterías locales.
Para la administradora, uno de los sellos distintivos del modelo es la integración de la identidad cultural del territorio.
«Para nosotras es muy importante que el turismo incorpore la parte cultural y la parte artística, porque es una de las identidades que tiene principalmente el distrito de La Palma, de Chalatenango Norte. Nosotros podemos impulsarlo porque aquí mismo hay muchos artistas en esos rubros», señaló.
El chef principal y capacitador del hotel, Fernando Contreras, subrayó que la formación en un espacio de servicio real, y no solo en salones de clase, potencia el aprendizaje de los estudiantes en áreas como manipulación de harinas, salsas base y manejo seguro de alimentos.
«Es algo nuevo porque en un salón de clases tal vez sea un poco más tedioso que en la práctica, ya en un sitio real, como un hotel. Entonces, cuando se combina la teoría y la práctica en un lugar que realmente está dando el servicio, creo que el aprendizaje es mayor», ponderó.
Entre los beneficiarios directos del Hotel Restaurante Escuela figura Feliciana Figueroa, fundadora del emprendimiento Despistados Café, quien recibió capacitación especializada en barismo.
«Nosotros iniciamos desde cero; nuestros conocimientos eran bastante básicos. Hoy en día, con el auge de las cafeterías de especialidad, hay mucha competencia a nivel nacional», dijo Figueroa, recordando la evolución de su conocimiento y práctica gracias a las capacitaciones desarrolladas en el marco del Plan Trifinio y el Hotel Restaurante Escuela.
La alumna Andrea Aguilar, quien obtuvo certificación como barista profesional, destacó también el alcance práctico de la formación recibida.
«Es en todos los ámbitos, en atención al cliente, en los montajes de eventos, en el área de cafetería, todo bien equipado, tenemos diferentes máquinas, nos han enseñado a usarlas correctamente», comentó.
De acuerdo con Vásquez, más de 100 personas se han capacitado en temas culinarios y artísticos en el hotel, dentro de un esfuerzo que el Plan Trifinio proyecta ampliar mediante coordinación con el Ministerio de Turismo de El Salvador y organizaciones locales de emprendedores.
Como parte del Plan Trifinio, el Hotel Restaurante Escuela se inserta en una estrategia trinacional de mayor alcance. El secretario ejecutivo del proyecto, Jorge Urbina, ha señalado que el Plan Trifinio protege 7.500 kilómetros cuadrados declarados zona ecológicamente indivisible entre los tres países, bajo el concepto de «agua sin fronteras».
Esa dimensión ambiental se traduce también en apoyo productivo directo a agricultores de la zona alta de la cuenca del río Lempa.
El especialista en suelos Ignacio Rivera detalló a Xinhua que el proyecto ha entregado a productores en los últimos tres años 7.668 plantas de aguacate y 3.619 de melocotón, interviniendo 38 y 10 hectáreas, respectivamente.
Los productores beneficiados con la entrega están integrados en sistemas agroforestales, como parte de prácticas de conservación de suelo que buscan reducir la erosión y proteger las fuentes de agua en la región.
Esa multidimensionalidad ambiental, productiva, cultural y turística, es, según los impulsores del Hotel Restaurante Escuela, lo que permite que la formación de jóvenes en atención hotelera y gastronomía se articule con el resto de la agenda de desarrollo del Trifinio, en una región donde habitan cerca de un millón de personas y cuya cuenca impacta a más de tres millones en Centroamérica.
