Economía

Quito: El mayor problema de la integración total del transporte es el cálculo de la tarifa

El transporte público en Quito sigue enfrentando obstáculos para alcanzar una integración efectiva. La unión del sistema municipal y privado requiere de nuevos cálculos financieros. El diálogo entre las partes no avanza.

Los quiteños se enfrentan a diario  con un sistema de transporte ineficiente y que atenta contra su dignidad. Aunque el Metro de Quito ha mejorado la movilidad al transportar aproximadamente 132.000 personas diariamente, esta semana se ha debatido intensamente sobre su mantenimiento, así como la ausencia de aire acondicionado en los vagones.

Se necesita alcanzar la cifra de 400.000 pasajeros diarios. Ese, precisamente, es uno de los problemas más graves y profundos del sistema de transporte de la capital. La integración total, que permitirá a los usuarios conectarse entre todos los sistemas (municipal y privado), con un solo pago.

De hecho, ese mecanismo ya debía funcionar con la apertura comercial del metro. Sin embargo, este Diario expone el motivo por el que Quito aún no puede contar con un sistema de transporte como las grandes capitales del mundo.

El cálculo de la tarifa debe cambiar

La reorganización de rutas y frecuencias, junto con la integración de tarifas, continúan enfrentando demoras significativas. Según el exgerente del metro, Édison Yánez, el Municipio aún no ha definido una ruta modelo para entablar conversaciones con los transportistas y llegar a un acuerdo sobre esta reorganización.

Yánez explicó que cuando la tarifa se incrementó a $0,35, se estimó que cada autobús por recorrido transportará diariamente a 900 pasajeros, lo que resultaría en un pago de $1,56 por kilómetro recorrido. En promedio, un autobús cubre aproximadamente 220 kilómetros por día.

Sin embargo, un bus transporta a unas 750 personas (cifra más común en las rutas), entonces genera $236 diarios. Por eso, Yánez sostiene que para cubrir los costos de mantenimiento, el Municipio subsidia $106 por unidad. Esto quiere decir que el cálculo vigente de la tarifa no es el adecuado, ya que si se transportaran 900 personas por ruta, no se necesitaría subsidios.

Aquí es donde aparece el mayor nudo para acceder a un sistema integrado de transporte: el cálculo de la tarifa debe cambiar para la unión total. Además, los transportistas aseguran que no tienen respuestas por parte del Municipio sobre las nuevas rutas, cuántos kilómetros recorrerán ni cuántas personas utilizarán esas rutas. Es decir, el nuevo cálculo.

El Municipio hace nuevos cálculos

El secretario de movilidad, Alex Pérez, ha dicho en varias ocasiones que el proceso de integración de rutas comenzará en julio y se llevará a cabo de manera gradual. Pérez mencionó que el modelo de movilidad de Quito se basa no solo en el plan maestro actual, sino también en estudios realizados en otras ciudades.

«Estamos utilizando un enfoque matemático para entender cómo se desplaza la población dentro del Distrito Metropolitano, considerando no solo el número de pasajeros por autobús, sino el volumen total de viajes en transporte público, privado y comercial», explicó.

Respecto al método de pago, Pérez señaló que se está considerando un enfoque mixto que combine el pago por pasajero con el costo del kilómetro recorrido. Esto permitiría compartir el riesgo de demanda entre el sector público y privado, buscando una mayor eficiencia en el transporte público.

 Propuesta de pago por kilómetro por pasajero

El «kilómetro por pasajero» se basa en determinar la cantidad de kilómetros que un autobús recorrerá en un día y cuántos pasajeros transportarán a lo largo de esos recorridos. Según Édison Yánez, este enfoque busca calcular la cantidad de pasajeros que deberían ser recogidos por cada kilómetro para garantizar que los autobuses no viajen con una capacidad reducida. Esto servirá para evitar que los usuarios experimenten viajes incómodamente llenos.

Además, según Yánez, el Municipio necesita evaluar si existe un exceso de flota, competencia desleal o rutas superpobladas, factores que deben ser revisados para evitar el pago de kilómetros por autobuses que circulan vacíos. Sin embargo, hasta el momento, el Cabildo no ha dado detalles sobre las nuevas rutas o la cantidad de pasajeros que se espera utilizarán estas rutas revisadas.(EC)

Una consultora elabora los parámetros de las nuevas rutas

Jorge Yánez, presidente de la Unión de Operadoras de Transporte en Quito, informó que hasta la fecha no ha habido ningún acercamiento con el Municipio.

Aseguró que a pesar de insistir para reuniones de trabajo, no han recibido respuesta positiva de la Secretaría de Movilidad para iniciar discusiones sobre la reorganización de las rutas.

Yánez mencionó que el 5 de diciembre de 2023 la Secretaría de Movilidad suscribió un contrato con la empresa consultora mexicana Cal y Mayor para analizar la posibilidad de implementar carriles exclusivos para autobuses y estudiar los orígenes y destinos de las diferentes rutas, presumiblemente con el propósito de gestionar mejor la demanda en las rutas.

En la página web de la consultora se señala que hace el estudio de demanda de transporte en Quito. Pero también elaboró el Plan de Movilidad Sostenible de la capital y participó en el estudio de análisis y optimización de la demanda de la Aerovía de Guayaquil. Además de decenas de proyectos en México, Panamá, Estados Unidos, Colombia y otros países.

Según Yánez, este trabajo tenía un plazo de 100 días, aunque no se sabe si ya se ha completado o recibido. Este diario espera la fecha de publicación de resultados, la cual fue consultada a la Secretaría de Movilidad.

Fuente:  Diario la HORA