Opinión

QUIENES RECUERDAN EL GUAYAQUIL DE ANTAÑO:

COLABORACIÓN DE Vita Wilson

Desde Clearwater-Florida para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

La señora vestida de celeste con delantal blanco y gorra, que todas las mañanas muy temprano empujaba una carreta color celeste con huevos duros y anunciaba a viva voz, «Huevo peladito, le pelo el huevo».

Fritada en la Preferida, Alcedo y Esmeraldas, Cuchifrito al sur, Fritada y caldo de salchicha en el Mesón de Carmita.

Los juguetes de Carlin, juguetes y cosas para cumpleaños en la Raspa, afuera se contrataban los payasos.

Comprar regalos para cumpleaños en, bazar Santiago, bazar Mickey.

Hablar por teléfono en el monumento del Hemiciclo de La Rotonda.

Los puestos de la calle cerca del Mercado Central y el teatro Apolo que vendían, batidos de malta con huevo.

Los zapatos de gimnasia se compraban en puestos cerca del Mercado Central.

El carbonero en su carreta que se anunciaba sonando un aro de carro.

Los vigilantes de tránsito dirigían el tráfico en medio de la calle en una pequeña plataforma de madera con una sombrilla para navidad los choferes les entregaban muchos regalos.

La compraventa de libros usados de Luchito cerca del Mercado Central.

El señor que cargaba un pequeño saco con ostiones los sacaba con un cuchillo corto, los vaciaba en un pequeño vaso, muchos compraban.

El kiosko del Parque Seminario que prestaba el periódico, los lectores leían una página y la intercambiaban.

El señor con una carreta que vendía, bistec de hígado y algunos compraban el jugo del bistec en vasos.

El señor que todas las tardes empujaba una carretilla con una lata vendiendo fruta de pan cocinada, lo pregonaba en alta voz.

El vendedor de patas de chancho las cargaba en una palanca al hombro, el vendedor de corvinas.

La señora con el canasto que vendía, mote, alverjitas, huevo duro con cilantro y salsa de maní.

El vendedor con el charol de maní, limón y ají.

El señor del cebiche o encebollado en balde con sus platitos de hierro enlozado decorados con figuras de flores.

El señor que se paraba en las esquinas con un canasto lleno de veletas de colores que giraban con el viento colocadas en un pequeño tallo de caña.

El arroz con jugo de seco envuelto en papel en el kiosko del Colorado.

Los restaurantes que vendían yapingachos, famoso el de la esquina de las calles Colon y Santa Elena.

Los jugos de caña del Lusitania en la calle Santa Elena.

Pastelería Dina era el lugar para comprar tortas y la Favorita vino dulce para tortas, Noroña.

Comprar medicinas en Botica Barcia.

Restaurante de cazuela de pescado, cocinada en fogón de carbón, a la cazuela le colocaban encima una lata con carbón para que se forme una costra.

Los pequeños restaurantes que vendían aplanchados de queso y chocolate caliente.

Dulcería La Palma y el Chocolate Suizo.

El Bongo Soda, Las menestras del Chagra Ramos, Helados en el Melba, Pizzas y helados en Uso Napoli.

Las despensas que vendían helados de fruta y de crema de leche con palito.

Los sanduches de pan de dulce, mantequilla y mortadela que la mantenían colgada sin refrigerar.

En las tardes los deportistas en las despensas tomaban un cuarto de leche Pluca con cake.

Los perros calientes de las carretillas de los parques.

El canguil de las carretillas.

Los kioskos que vendían sanduches de chancho con cola champang.

Los sanduches de jamón aplanchado donde Ruso.

El italiano que vendía sanduches de jamón y vasos de vino.

En el sur el primero que vendió, pan de yuca y yogourt.

Comprar frutas en Canesa

Pescado frito en el Mercado del Sur.

Las chuletas del Club de Trabajadores Guayas al lado del Teatro Centenario.

El puesto de cebiches de concha en un garaje al lado del edificio de El Telégrafo.

El vendedor de chupetes con banderitas en el palito a la salida de las escuelas.

Helado Ideal de naranjilla o de coco en la carretilla con la ruleta.

El vendedor de Candy Suiza.

El señor con el charol de espumilla de colores.

El vendedor del charol de golosinas con chicles pollito, maní de sal y de dulce en cucurucho de papel manteca, chocolatines bombolinas.

Los panaderos de canasto recorrían la ciudad a pie.

En la escuela se escribía con lápiz Mongol.

Comprar telas para los uniformes en Briz Sánchez.

Las fotografías para la escuela y ropa para primera comunión en Fotografía Ibáñez, los retratos en fotografía González y Victoria.

Las esperadas kermeses de los colegios se hacían en las tardes y las de Reinas de Colegio en las noches se asistía en terno y corbata.

Leer revista cómicas en los puestos de alquiler de revistas.

Los cuadernos de caligrafía, canutero y tinta china.

Las escuelas se asistían a clase en las mañanas y tardes con uniforme de pantalones cortos.

Los fogones de tripa y maduro asados con queso de las esquinas.

Remar en los botes del Estero Salado.

Ir al cerro a coger ciruelas.

Radio Bolívar y su Pepsi Club del Aire.

Radio el Mundo y Ronda de la Guardia.

Radio Cristal y Armando Romero.

Los músicos de serenatas de la calle Santa Elena.

Los caramelos Limber y las figuras de colección.

Las golosinas de los bares de las escuelas y colegios.

Los juegos barriales con, palo encebado, campeonatos de cintas en bicicleta, el huevo y la cuchara, carreras de ensacados, campeonato de indor futbol y elección de reina en el mes de octubre.

Comer de madrugada en la placita de la calle octava, los cebiches en El Grillo.

El Circo venia todos los años a la Piscina Olímpica.

Los restaurantes que vendían, seco de gallina, aguado de gallina, famoso El Tingo frente a la maternidad, Facundo,

El Colorado. Chifa Asia los chaulafanes envueltos en papel manteca como las compras de las tiendas.

Las tiendas despachaban sus productos envueltos de una forma especial en papel de despacho.

Tortillas de maíz en la avenida a Puerto Nuevo, Los chiricanos tortillas de maíz de sal o de dulce en las noches con morocho.

El pito del afilador de cuchillos.

El soldador de ollas andaba con un fogón de brasas encendidas y sus herramientas para soldar con estaño.

El comprador de botellas.

Las flotas interprovinciales se estacionaban en el Parque Chile.

Aprender las tablas de sumar y multiplicar en un pequeño libro.

Estudiar en los libros Nacho y el Escolar Ecuatoriano.

Asistir a los desfiles de 9 de octubre y pararse frente a la Zona Militar, vendían unos periscopios de cartón para alcanzar a ver mejor.

Los puestos de venta de morocho con pan de dulce.

Los kioskos del correo que vendían a más de estampillas, golosinas, manjar de leche en cuadrados, chumbeques, caramelos de eucalipto, caramelos de bolas de colores.

Los kioskos que vendían chicha de arroz helada.

Carnaval con globos Fénix y Zaruma llenos de agua con la llave del lavadero de la cocina.

La deliciosa comida en las cafeterías de Casa Tosi obsequiaba un vaso de agua mineral.

Las peluquerías con sus herramientas de corte de cabello sopleteaban con alcohol, la brillantina olor a Bay Rum, para afilar la navaja utilizaban una cinta de cuero, para fin de año vendían caretas para años viejos y en la temporada cometas.

Las carretillas que vendían guineos y legumbres.

Pasear en botes en el lago del Parque Forestal.

Los domingos la vermout de los cines, los de la galería pateaban el piso cuando se cortaba la película, los sanduches del Bar del Teatro Presidente, Los afiches de las películas en las veredas de los cines.

Play Land Park, La Macarena a los carruseles, Patinar en el Parque Infantil donde está actualmente el Palacio de Justicia.

Ir a mirar entrenar al equipo de futbol.

Las carnes en palito de la calle Domingo Comín cerca del camal.

Las hamburguesas del bar del Colegio San José.

El señor del canasto que vendía bolas de maní.

El señor con las chivas que vendía la leche.

Los helados Pingüino, los dulces de membrillo en cajitas de madera, melcocha, las delicias de la Universal, caramelos de fruta, galletas de burritos, Gelatinay Flan Royal, quesadillas, suspiros.

Jugar, trompos, pepos con bolas de cristal, pelea de zumbadores con piola y tapa de cola, mantantirula, el avioncito, a la quemada, al tequiman, utilizar los papeles de las cajetillas de cigarrillos y las películas de los cines como dinero.

Los domingo coger primero la sección de tiras cómicas de El Universo, Archie, Mandrake, Los Pilluelos.

Almacenes, El Globo, La Bamba, Librería Científica, Jocarias, Librería Cervantes, Camisería Fierro, El Palacio del Cinturón, Botica del Comercio, Botica Internacional, Botica La Salud, Panadería California, Almacenes Lilita de Arístides Antepara, Juguetería Carlin, Pignataro.

Medicinas, Benzoparegorico, Emulsión de Scott, Ungüento Soldado, Mentol Chino, Agua de Florida, Jarabe de Rábano, Manteca de cacao, Guayacol, Pastillas de eucalipto y brea, Obleas OK Gómez Plata, Gaduol Compuesto, Sal de Fruta Eno, Talco Catumbi, Píldoras del Doctor Ross, Sal inglesa, Chicles purgante, Desenfriolito, Mejoral, Alka Seltzer.

En algunos parques como el de La Victoria en Semana Santa, quemaban Castillos, Vacas Locas y lanzaban cohetes, en esa semana hacen procesión por la Avenida Quito del pase del Niño y llevaban a la iglesia los niños dios a bendecir.

Ir a nadar al salado

Ir a las Esclusas a coger jaibas

En el Parque Centenario, los fotógrafos con las cámaras de cajón y el caballito de madera, Don Eloy con su telescopio.

Las carretillas de canguil, las escuelas mandaban a sus alumnos a escribir lo que estaba en las placas de los monumentos.

Recuerdan al señor que en el Parque del Centenario o el de la Victoria, sacaba una culebra, decía que iba a quemar un billete de 100 sucres y lo volvería a reconstruir, mantiene a todos embobados para mencionar que vendía vermífugos y mostraba unos frascos llenos de lombrices, o que mostraba otro cargaba un cajón muy pequeño que mostraba una señora desde los hombros a la cabeza también vendía vermífugos.

El señor con los periquitos que sacaban una tarjeta para adivinar la suerte.

Las ruletas callejeras.

El que andaba con una mesa y tres vasos para apostar a que adivines donde estaba la bolita.

La escopeta de aire y el tablero de chicles.

Las botellas y los aros de madera para tratar de meterlos en el cuello de la botella.

La máquina con esa especie de grúa y peluches.

Algunos padres no compraban televisor porque argumentaban que no iban a estudiar ni hacer los deberes o por chistes, había que ir a la casa de los vecinos para ver televisión.

Muchos petroleaban en el Parque Centenario.

Llevar los zapatos a cambiar media suela o suela entera.

Llevar las camisas a que les viren el cuello o recorten las mangas.

Copiado a mi pana «pelo duro» Gambarroti.