Opinión

¿Quién asesora al presidente Noboa?

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

[email protected]

 

Se supone que deberían de ser algunas personas de buen proceder y calificadas para asumir una notable responsabilidad, que responda a los intereses de las grandes mayorías. Pensábamos que el Presidente algo habría aprendido de sus escasísimas experiencias anteriores, pero en realidad y con profunda decepción en la práctica mientras ejerce el poder, poco o nada positivo está demostrando y asquerosamente en el supuesto no consentido y bien en el fondo le estaría haciendo el favor al innombrable prófugo ausente, que sin mover un dedo solo espera que el Presidente en funciones actúe solo y se resbale sin empujarlo.

Un presidente de la República debe mostrar principios y condición humana que se reflejen a las grandes mayorías de necesitados que, llenos de esperanzas, le confiaron su voto libre y voluntariamente, pero en la práctica está sucediendo todo lo contrario.

Parece que más le interesarían los viajes, la moda, la foto, la farándula, la cultura física y todo lo relacionado con el culto a la personalidad, absolutamente todo contrapuesto a lo que el país necesita y que confío en él su voto para una persona que inicialmente se mostró diferente.

Todavía tiene tiempo de enmendar sus múltiples errores en la conducción del país y si no lo hace, su responsabilidad histórica se convertirá en letra muerta y su futura reelección en una simple quimera.