Opinión

» QUEREMOS UN QUITO HONESTO, QUEREMOS UN QUITO DIGNO»

Yaici Ivone Narváez Troncoso/Quito

Correo: yaici_ivone@hotmail.com

 

Gracias a las autoridades y funcionarios de QUITO HONESTO, que me han permitido dirigirme a ustedes en representación de todos los líderes y ciudadanos que hemos sido invitados a las reuniones de revisión de cuentas de la Institución, habiéndose acogido todas nuestras observaciones fundamentadas en su informe anual.

Hoy me dirijo a ustedes con el firme propósito de invitar al Señor Alcalde, Concejales y demás autoridades del Municipio de Quito a construir una ciudad basada en los más altos estándares de honestidad y transparencia. Como líder barrial, reconozco la importancia fundamental de estos valores para el bienestar y la prosperidad de todos nosotros.

En nuestra búsqueda de construir una ciudad honesta, debemos comprometernos a cultivar una cultura de responsabilidad y rendición de cuentas en todos los niveles de la sociedad. Esto significa que cada uno de nosotros debe asumir la responsabilidad de nuestras acciones y estar dispuestos a enfrentar las consecuencias de nuestros actos.

Es más importante que nunca afirmar nuestros valores y mantenernos íntegros en todas nuestras acciones

Recordemos siempre que la honestidad es la mejor política, no solo porque es lo correcto, sino porque es fundamental para el bienestar de nuestra sociedad y el respeto mutuo que todos merecemos.

La responsabilidad de construir una ciudad honesta no recae únicamente en las Autoridades y funcionarios públicos, sino en cada uno de nosotros. Cada elección que hacemos, cada palabra que decimos, y cada acción que tomamos, contribuyen a dar forma al carácter moral de nuestra ciudad.

Tristemente hemos sido testigos de la corrupción, con los casos Metástasis, Purga, Plaga, y otros que demuestran como   la corrupción hunde a nuestra sociedad en el subdesarrollo eterno. Por tanto, es crucial abordar este problema de frente, ya que socava los cimientos de nuestra sociedad y erosiona la confianza en nuestras instituciones y autoridades.

La corrupción se manifiesta de muchas formas: desde el soborno y el favoritismo hasta el mal uso de fondos públicos y la falta de transparencia en la toma de decisiones. Estos actos no solo tienen consecuencias económicas y políticas, sino que también generan un profundo daño moral y ético en nuestra sociedad, donde los recursos se desvían lejos de donde más se necesitan, dejando a los más vulnerables sin acceso a servicios básicos como la salud, la educación y la vivienda. Además, la corrupción distorsiona la competencia económica y desalienta la inversión y el crecimiento, de lo cual puedo dar fe por las denuncias hechas por mi empresa en todas las entidades de control  y que a pesar de existir sentencias de la Corte Nacional de Justicia, sigue en TOTAL IMPUNIDAD, este es el grado de metástasis que produce la corrupción, que provoca pérdidas al país del orden de siete mil (7.000)  millones de dólares anuales, es decir un monto similar al presupuesto de Educación y Salud juntos

Es fundamental que enfrentemos la corrupción con determinación y valentía. Esto implica no solo investigar y castigar a aquellos que cometen actos corruptos, sino también fortalecer nuestras instituciones y promover una cultura de integridad y transparencia en todos los niveles de la sociedad.

Como ciudadanos, tenemos un papel vital que desempeñar en la lucha contra la corrupción. Debemos ser vigilantes y denunciar cualquier acto de corrupción que presenciemos. Además, debemos exigir que nuestras Autoridades y funcionarios públicos rindan cuentas por sus acciones y que actúen en interés del bien común.

Escuchar en las diferentes instituciones gubernamentales la frase: No somos un ente sancionador, es desmotivante  para los ciudadanos que presentamos denuncias y que éstas se archiven o permanezcan olvidadas, siendo un número más en las estadísticas de las instituciones públicas.  Las instituciones públicas se han transformado en un ente burocrático en el que los ciudadanos hemos dejado de creer.

La lucha contra la corrupción no es tarea fácil y requiere el compromiso de todos nosotros. Debemos estar dispuestos a cuestionar el status quo, a exigir transparencia y a trabajar juntos para construir una sociedad basada en principios de justicia, equidad y honestidad.

Juntos, podemos superar este desafío y construir un futuro en el que la corrupción sea una cosa del pasado. Es hora de actuar con determinación y unirnos en la lucha por una sociedad más justa y transparente para todos.

La corrupción solo terminará cuando se sancione de forma ejemplificadora.

En una ciudad honesta, la corrupción no tiene cabida. Debemos estar vigilantes y denunciar cualquier forma de abuso de poder o malversación de fondos públicos. Solo a través de la transparencia y la rendición de cuentas podemos garantizar que nuestros recursos se utilicen de manera justa y equitativa para el beneficio de toda la comunidad.

Los quiteños y ciudadanos de bien queremos recuperar para nuestra ciudad el nombre de la Institución de la cual hoy recibimos su informe de rendición de cuentas del año 2023.  Queremos un Quito honesto, queremos un Quito digno, queremos sentirnos orgullosos de vivir en la ciudad más hermosa del Ecuador, patrimonio de la humanidad.

Por lo tanto, insto a todas las Autoridades del Municipio de Quito y a todos los ciudadanos que residimos en esta ciudad a vivir con  honestidad en todas sus formas. Seamos honestos en nuestras palabras, acciones y decisiones. Seamos modelos a seguir para aquellos que nos rodean, demostrando que la honestidad es un valor inquebrantable que nos guía en nuestro camino al desarrollo.

Solicito al Sr, Christian Cruz delegado del Señor Alcalde Pabel Muñoz, con toda la consideración y respecto que como autoridad merece, que tiene varias tareas pendientes:

  • Proteger, como es su obligación un bien patrimonial de la ciudad y del país como es el Hotel Quito en su integralidad;
  • Sancionar a los ciudadanos corruptos y a las constructoras que utilizan los espacios públicos y municipales en su beneficio;
  • Destinar la tasa de seguridad que anualmente nos cobran a la seguridad de los habitantes de Quito;

Lo cual  a nuestro criterio no es tan difícil, solo hace falta actuar con ética, transparencia,  integridad y honestidad, esperamos que cumpla con su deber constitucional y defienda los intereses de la ciudad y sus habitantes, y por nuestra parte en lo que podamos colaborar estamos a su entera disposición.