Opinión

“Quedan años luz para crear un C3PO, pero pronto habrá robots por las calles”

El congreso de robots más grande del mundo se celebra toda esta semana en Madrid. “Ha sido muy difícil, la selección del país organizador es como unos mini Juegos Olímpicos”, dice Carlos Balaguer, presidente de esta 31 edición del IROS (siglas en inglés de International Conference on Intelligent Robots and Systems). Aquí se reúnen los mejores científicos del mundo para ver los últimos avances. Es un mundial de robótica, incluso con sus competiciones: drones autónomos, manos casi humanas, perros que no se caen a pesar de recibir patadas. “Muchos de los productos que enseñan aquí son estrellas mundiales”, explica Balaguer, director del Robotics Lab de la Universidad Czarlos III de Madrid. “En España se hace buena robótica. No somos Ronaldos pero somos muy dignos”, añade. “El IROS es un espaldarazo para lo que estamos haciendo los científicos españoles que sobreviven a pesar de los políticos y la precaria financiación pública”.

Este martes en el marco del Congreso será, según Balaguer, la primera vez que Marc Raibert, presidente de la empresa puntera Boston Dynamics, presente en Europa el famoso SpotMini, el primero de sus robots que se comercializará. SpotMini es un perro robot con un brazo en lugar de cabeza, con el que abre puertas y coge objetos. Pero su mérito -que ningún otro fabricante ha logrado replicar- es su estabilidad: “El gran avance de todos los robots que hace Boston Dynamics, que nadie ha podido replicar, es su estabilidad. Le puedes dar patadas y no se caen. Venden una plataforma muy estable, que puede subir escalera, ir por suelos que patinan, tierra, nieve. Esto no lo ha conseguido nadie”, explica Balaguer. Los robots más comunes van con ruedas. Solo Boston Dynamics ha logrado ponerle piernas y apenas se caigan.

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