Opinión

¿Qué pasa Barcelona SC?

Jorge Gallardo Moscoso/Guayaquil

Los resultados no son como uno espera. Las sorpresas no existen y aun cuando los “grandes”, la mayor de las veces, hacen felices a sus seguidores, no escapan las jornadas donde el hincha queda muy triste.

Son las cosas del fútbol. Aun así, sin embargo, cuando el equipo de “mis amores”, el que tiene una fanaticada que fácil supera el 50% de la población nacional, el que llena los estadios, no gana, la frustración es mayor. Se agrava cuando su funcionamiento es decepcionante y deja la sensación de que lo que menos importa a jugadores y cuerpo técnico es, precisamente, el hincha.

Para ser campeón del balompié ecuatoriano se requiere, en un caso, ser el primero de la tabla en las dos etapas, y en otro, debe disputarse la final entre los ganadores de la primera y de la segunda fase. Al margen de la “lógica” futbolística y de los avatares que hay que superar, recordamos que el ídolo del Ecuador, Barcelona S.C., ganó la primera etapa y con eso el derecho a competir por el campeonato. Lo logró, hay que decirlo, más que por calidad por un poco de suerte (necesaria, también). Pero, en la segunda ronda, su accionar es de menos a mucho menos.

Enfrentó el domingo anterior a Liga de Quito, combinado al que no le gana desde hace 58 meses (casi 6 años). Hizo un gol a los 5 minutos del primer tiempo y a partir de allí, hasta el final del partido, “entregó” el balón y la cancha al rival que, en mérito a su buen accionar, empató al minuto 85. Pudo conseguirlo antes y ser también el indiscutible ganador. En BSC no hubo ideas, tampoco ataque ni técnica, ningún jugador (salvo el arquero Burrai) destacó; por lo mismo, no produjo ocasiones de ampliar el marcador.

Jugadores y DT un fracaso absoluto, sin duda. Difícil con presentaciones tan mediocres alcanzar el título sin tener que llegar a disputar la final. Como juega Barcelona hoy, con seguridad, tendrá rival. Un nuevo campeonato… puede ser meta inalcanzable.