Ciencia

Qué no debemos escribir en whatsapp

Hay que tener en cuenta que no se puede sustituir WhatsApp como forma única de comunicación.

EEUU. WhatsApp ya es utilizado o al menos se encuentra en 900 millones de dispositivos por todo el mundo. Esto quiere decir que se pueden producir incontables conversaciones mediante la aplicación y en muchas de ellas quizás la cosa no acabe bien, y nos enfademos o provoquemos una pelea. Por ello, se plantearan algunos consejos para utilizar correctamente WhatsApp y no convertirlo en nuestra única herramienta de comunicación.

Y cuando hablamos de peleas, sabemos que entre amigos o incluso familiares puede ser muy corriente pero también tener poca transcendencia. Pero en el otro caso, también habremos leído muchas veces que por culpa de usar WhatsApp se ha acabado con un matrimonio o con alguna relación que ya se tenía desde hace mucho tiempo.

Hay que tener en cuenta que no se puede sustituir WhatsApp como forma única de comunicación. Hay personas que ya ni si quiera llaman por teléfono aunque tengan llamadas ilimitadas por mandar un mensaje en la aplicación de mensajería. Por eso os vamos a dar algunos consejos para no sustituir comunicarnos en persona u oralmente por mandar un simple mensaje.

Ante todo hay que saber bien que se escribe y cuidar nuestras expresiones. Así que aquello que no diríamos a la cara no deberemos hacerlo tampoco por mensaje de texto. No debemos acortar todo lo que queremos decir, que podría ser malinterpretado, como tampoco debemos hacer afirmaciones contundentes. En el caso de que por el tipo de conversación pueda dar lugar a error siempre debemos pedir si se ha entendido pero con un “¿me explico?” y no como diría algún tertuliano de Telecinco “¿me entiendes?”

Los temas de los que hablamos también deben ser tomados en cuenta. Evitar las discusiones es lo primero en lo que deberíamos de pensar. Si un tema no lo discutirías en persona por qué lo haces por WhatsApp, esa es la clave que se ha de razonar. El problema son aquellas personas que por vergüenza o timidez no quieren decir sus sentimientos (sentimiento no es solo amor) y no se atreven a decirlo a la cara. Esas personas deberían de cambiar o tendrán un problema en algún futuro no muy lejano.

A parte de los temas, podemos ser incitados a abrir discusiones por dos grandes motivos. Uno es provocado por la ansiedad que se genera cuando no nos contestan rápidamente, llegando a pensar mal de la otra persona y pudiendo acabar todo en discusión, dado que realmente no sabemos nunca qué está pasando o dónde se encuentra el remitente. Simplemente se arregla con paciencia, pero hay que tenerla y no pensar siempre mal. El check azul no nos ayudará en nada y la mayoría de personas no lo tiene activado. El otro está motivado por terceros factores como el alcohol o por estados de ánimo. Si bebemos o si estamos que rompemos con todos los platos nunca deberíamos de escribir, diremos cosas en caliente que podrían afectar mucho a un sinfín de factores.

El último consejo tiene que ver con los emoticonos. Las personas tienden a abusar de ellos y hacen mal y lo peor aún es que muchas de ellas lo sustituyen por expresiones que se dirían en persona pero en realidad ningún abrazo, caricia o incluso apretón de manos es sustituible por cualquier icono, que incluso pudiendo llegar a ser útiles, no es ni mucho menos comparable a nuestra expresión corporal. (Internet/La Nación)