Opinión

Que fácil que es criticar y no actuar

Daniel Tristancho / Guayaquil

daniel.tristancho@casagrande.edu.ec

Universidad Casa Grande

 

¿De qué sirve iniciar sesión en Twitter y condenar el daño que se le está haciendo al planeta Tierra si quién escribe eso no se va a levantar a hacer nada para cambiar la situación? Hoy en día estamos llenos de sujetos que condenan a las multinacionales, gobiernos e instituciones que desangran al mundo, pero que no hacen nada más que expresar su opinión. No se ponen los zapatos para intentar solucionar el problema ni se proponen ejercer presión ante el gobierno para que cambie la situación. Se quedan en casa, enfrente de la pantalla y en la comodidad del aire acondicionado.

Hace unos días fui a un taller organizado por Fundación La Iguana, la cuál es la organización ubicada en Guayaquil más grande y mejor capacitada en el tema de reforestación urbana. El taller consistía en una charla gratuita de expertos con gran trayectoria dirigida para cualquier ciudadano que quisiese entender porque sucedía el problema de expansión desproporcionada de la plaga de la cochinilla en el arbolado urbano de Guayaquil, así como explicaban de qué manera se podía ayudar para que la situación mejorase. Todas las publicaciones de las redes sociales de Fundación La Iguana relacionadas al tema de la plaga de la cochinilla acumulaban cientos de interacciones, pero cuando llegó el momento de sumar fuerzas realmente, sólo una veintena de personas aparecieron.

Si este problema no es superado nunca podrá existir una fuerza significante que se oponga ante los atropellos que el gobierno central y el municipio infligen al medio ambiente. No sirve de nada tener a tanta gente que muestra su rechazo ante estas prácticas si nadie se levanta e inicia algo. ¿Por qué ser un montón de minorías aisladas cuando podemos convertirnos en un colectivo poderoso? Lo único que tenemos que hacer es darnos cuenta de que tenemos esa capacidad.

No hace falta que para salvar el mundo huyas a una montaña, te construyas una casita de paja en la cima y te vuelvas vegetariano. Sólo tienes que cambiar pequeñas cosas de tu vida para que la encamines al bien del medio ambiente y más que nada, es importante que participes. Enfócate en una problemática, pregúntate que puedes hacer para ayudar y empieza a ser activo en la lucha medioambiental. Busca la unión y traer más personas contigo. Sólo así podremos hacer realmente una diferencia. El momento de actuar y de unirnos entre todos los que queremos un futuro mejor para los humanos que están por nacer es ahora o nunca.