Opinión

Purga – Mafia Judicial

Ab. Luis Hidalgo Vernaza/Guayaquil

 

Proviene de una práctica médica por la cual mediante una preparación (purgante), se libra o retira del cuerpo sustancias que son nocivas; se lo hace defecando; se dice que es una acción de purificación. Una práctica ancestral muy conocida por nuestros pueblos, aunque hoy un tanto en desuso.

Desde el punto de vista jurídico, es la Expulsión o eliminación de funcionarios que son miembros de una organización que tienen practicas o costumbres no ortodoxas y que pueden ser seguidas de las respectivas sanciones, exactamente lo que se está dando actualmente.

En el país y aparentemente con mucha más fuerza en Guayas, venia y viene operando desde hace muchos años una verdadera mafia judicial, nada nuevo que no haya sido de dominio público y de conocimiento de todas las personas involucradas en un litigio; por lo que no debería extrañar lo que indicó María Josefa Coronel. El problema se agudiza con la introducción del narcotráfico y posteriormente el sicariato.

Con la captura de ciertos peces gordos, que es resultado de seguimientos realizados por la Judicatura en colaboración con investigaciones realizadas por la policía nacional e internacional, así como la revelación de audios que se originaban en los recintos carcelarios, revienta el accionar y la manipulación que se da al interior de la Corte Provincial del Guayas y con seguridad en otras Cortes del país.

La red de corrupción incrustada en el sistema judicial, operada por políticos y jueces corruptos que son parte del gobierno de turno, o de una organización que ejerce el cacicazgo en la provincia, y que se vio contaminada por el narcotráfico y el dinero derivado de la negociación de la droga, sumándose a la conocida práctica de las comisiones de los contratos de obras perfeccionado en la década robada, el problema reventó, y se volvió en pandemia.

Hay que recalcar que la purga no es sino otro coletazo más del ya sonado caso Metástasis, donde hay otro grupo de corruptos y asesinos que llegaron a planificar y dar muerte al candidato Villavicencio; personaje que ya había denunciado la podredumbre en la justicia, sobredimensionada según algunos y falseada por otros. Pero que a la postre tenía razón.

En todo caso hay que reconocer y más aún aplaudir la valentía que tiene la Fiscal General, Diana Salazar, que con un temple que muchos otros fiscales varones no han tenido, ya que les falto contextura testicular o fueron parte del entramado de la corrupción, ha enfrentado a una mafia muy poderosa, donde se van revelando nombres que tiene a gente absorta y a otra a punto de tomar las de Villadiego.

Tampoco se puede dejar de mencionar, que ante la porquería que va revelándose en los casos metástasis y Purga, y la cantidad de estiércol que se desborda por doquier, la posición de la Asamblea es de campeonato. No podía ser otra, ya que los cachiporreros de la corrupción y las mentes que planifican la desestabilización de la democracia están precisamente ahí, por lo que era lógico, que se opusieran a dar un voto de respaldo a la Fiscal. ¿Como darlo si están embarrados de el mismo material fétido?, No todos por supuesto.

En la Asamblea como para querer echar una cortina de gases flatos, deciden conformar una Comisión que investigue lo ya investigado por la fiscal. El propósito no es otro que distorsionar y confundir los resultados. ¿Adivinen quien presidirá la gestión? Nada menos que Pame ¡

No es sencillo hacer una opinión sobre estos casos, sin que se termine de desenrollar la madeja de hilo que contiene. Como tampoco se puede dejar de permitir que los involucrados tengan derecho a la legitima defensa. Hay que seguir observando el destape.

“Hay dos géneros de corrupción: uno cuando el pueblo no observa las leyes, y otro cuando el pueblo es corrompido por las leyes, mal incurable ya que radica en el único remedio que el mal tendría”.