Ciencia

Pulseras para que los chicos sigan conectados

Varias marcas ofrecen dispositivos que permiten monitorear la ubicación de niños y adolescentes, y recibir alertas si se alejan o están mucho tiempo sumergidos

EE.UU. Conocidos como “wearables” en el mundo de la tecnología, algo así como vertibles según la traducción literal de la palabra, los dispositivos tecnológicos como relojes inteligentes, pulseras y chips de entrenamiento, anteojos, entre otros, comenzaron a formar parte del mundo de dispositivos que nos acompañan a todos lados, y que quizás le traiga un poco de paz a esos padres que no duermen si no saben dónde están sus hijos.

Este tipo de dispositivos encontró un interesante (y sin dudas polémico) nicho en las pulseras de rastreo, característica que ya proveen algunos celulares, pero que depende de que la persona lleve siempre su teléfono encima (o, en el caso de chicos más chicos, que tenga uno).

Las pulseras de seguimiento y monitoreo de personas comenzaron a hacerse populares gracias a la combinación de chips muy pequeños, tecnologías de geolocalización y situaciones tan comunes como irresueltas: cosas que antes implicaban cierta independencia pero que, para muchos padres, ahora merece la supervisión adulta, como dejar a los hijos adolescentes ir a un boliche o a un viaje de egresados.

Sean una exageración, o un recurso suficientemente disimulado para seguir en contacto con los hijos, aquí van algunas pulseras para menores que sea han presentado en los últimos tiempos.

Esta pulsera de la empresa coreana LG fue pensada para niños de 3 a 6 años, y permite que los padres tengan acceso a la ubicación de sus hijos y se puedan comunicar en forma inmediata, al estilo de un Walkie Talkie, desde su celular.

Desde la pulsera, los chicos pueden comunicarse con un número programado, sólo oprimiendo el único botón de la pulsera. En caso de que el niño no atienda el llamado, automáticamente se activa la llamada de voz y los padres pueden escuchar lo que ocurre en donde esté el niño.

Esta pulsera es de poliuretano, resistente al agua y los golpes, posee una batería con autonomía de hasta 36 horas y posee soporte para redes 2G y 3G. Como atractivo para los niños, en esa edad en la que les cuesta tanto tener algo incorporado a su cuerpo, se pueden adquirir carcasas intercambiables, de personajes como Hello Kitty y Tobot, una serie animada infantil, estilo Transformers.

Desarrollado por la compañía taiwanesa BeLuvv, la pulsera Guardian ofrece como diferencial, una autonomía de hasta un año, garantizada por el fabricante, y un costo de algo menos de USD$ 40 en Estados Unidos.

La pulsera Guardian se conecta por Bluetooth utilizando una aplicación para dispositivos Apple (aunque ya está en desarrollo para Android), y permite establecer un perímetro “seguro” para el niño que la lleva. En caso de que el niño traspase esos límites (es decir, que la pulsera se aleje y pierda la conexión con el celular o la tableta), el adulto comenzará a recibir alertas y la ubicación exacta. (Internet/La Nación)