Opinión

Pugnas al interior de la Asamblea Nacional y otros graves asuntos.

Dr. Jorge Norero González/ Guayaquil

En efecto los Pandora Papers, resultan un plato demasiado exquisito, para los voraces tiburones del progresismo, que no podían permitir que Fernando Villavicencio, presidente de la Comisión de Fiscalización y sus integrantes, tuvieran el protagonismo de querer receptar e investigar este escándalo de connotaciones internacionales.

Con la decisión de 107 voluntades, la Asamblea resolvió conformar y designar a la Comisión de Garantías constitucionales y otras yerbas venenosas, este proceso de investigación, luego del exabrupto y hasta ingenua equivocación de don Fernando, de visitar Carondelet, salir en los medios conversando amigablemente con el Dr. Lasso, lo que seguramente indignó a los tiburones, que recibieron la orden desde Bélgica, de crear el caos y el escándalo, con el propósito de causarle al Presidente no sólo un dolor de cabeza, la intención es cortársela y exhibirla como trofeo ante la persecución que la derecha corrupta, ha hecho en contra de los buenos y sacrificados líderes de la Revolución ciudadana y de los progresistas en general.

Me queda eso sí, no la duda porque los capos de la camioneta ya están montados y en plena marcha, la curiosidad, de ver en cuál rol tanto los de Pachakutik cómo los chicos malos de Rafico, le asignarán a los chicos del socialcristianismo, votos imprescindibles para cualquier intento de lo que fuese en este período horrendo y complicado de nuestra democracia de papel…

Y antes este escenario de cacería de brujas, el otro de la inseguridad, es mucho más grave, porque los pájaros amenazan a las escopetas, y así los carteles han anunciado ataques a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, en una frontal declaración de querer arrebatarle al Estado, el monopolio del uso de las armas y de la violencia física legítima.

El Comando Conjunto como no podía ser de otra manera junto a los Comandos Generales de las FFAA, más el Centro de inteligencia coordinado militar, han prendido las alarmas y señales de peligro, frente a posibles ataques a sus cuarteles y asesinatos a los altos jefes generales y almirantes, cuyas vidas corren peligro de muerte.

Nuestro Presidente ante este escenario, que es más parecido al de una anarquía y Ecuador tierra dominada por los narcoterroristas, debe declarar el Estado de excepción, por la afectación a nuestros intereses vitales, que representa tan alevosa e inaceptable amenaza, y combatir con todos sus medios a los carteles y narcoterrorismo, hasta que entiendan que la autoridad que ejerce el Estado y el usos de armas y control de la seguridad nacional, emana de la Constitución y del ordenamiento jurídico de la Nación.

Y antes de que se me olvide, los hechos que pretenden investigar los señores asambleístas no tienen ningún valor jurídico pues el Señor Lasso, como bien lo manifestó en declaraciones públicas, al 2017 no ejercía ninguna función pública, el Consejo Nacional Electoral calificó y no encontró ninguna causal o impedimento, cuando abrió el proceso de escrutinio y de impugnación de las candidaturas a presidentes, momento en que cualquier denuncia se debió presentar, investigar y sancionar.

Dar explicaciones ahora como presidente, es una cortesía y un deber moral y hasta ético por parte del presidente, que con extrema sensibilidad quiere que no exista la menor duda, sobre sus manejos patrimoniales y de sus negocios urbi et orbi…

Mi apoyo incondicional a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional frente a estas amenazas, al presidente por el juego sucio y patraña que quieren montar en su contra, invitando a todos estar alertas y actuar como corresponda en su momento, protegiendo nuestra seguridad y a la democracia.

Semper Fi.