Opinión

PUGNA VERGONZOSA.

Antonio Aguirre Medina/ Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

Verdaderamente, sin temor de comentarlo nos avergüenza a quienes nacimos y vivimos en nuestra amada Perla del Pacífico, que las diferencias y los trapos sucios se están lavando casa afuera, produciendo opiniones adversas en contra de los dos funcionarios involucrados, que además están afectando a las instituciones muy respetables que controlan el orden y la seguridad públicas; a nadie le interesa meterse ni conocer problemas ajenos cuando los problemas se pueden arreglar entre las dos personas y casa adentro.

Por un lado, la desfachatada y mal presentada alcaldesa de la ciudad parece cualquier cosa menos una Autoridad Cantonal y, el Gobernador de la Provincia del Guayas que hasta ahora a demostrado, en el ejercicio de su cargo, un desconocimiento total de cómo debería actuar en su puesto cumpliendo a cabalidad sus deberes y atribuciones.

Ambos no se han respetado mutuamente. Ella, por su condición de fémina, su verborrea incontenible y su cancha política, tiene más posibilidades de ganar en ésta absurda disputa.

Los dos son el reflejo de sus respectivos jefes, que más recatados envían a sus asambleístas a rasgarse las vestiduras en la Asamblea Nacional, desconociendo entre sí una vieja, cordial y fluida amistad.

La única verdad irrefutable es que la ciudad y, más que todo, la provincia están convertidas en un polvorín delictivo incontrolable, somos la provincia con más auge delictivo a nivel nacional sin que ninguna de las autoridades locales y nacionales haya sido capaz de detenerla.