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¿Puede sancionar la FEF al hincha que invadió la cancha?

Un aficionado ecuatoriano invadió la cancha del estadio Monumental de Guayaquil para sacarse una foto con Lionel Messi, en el último partido de las eliminatorias a Catar 2022. Por eso, la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) fue sancionada con una multa de USD 15 mil,.

El incidente ocurrió en el partido contra Argentina, correspondiente a la última fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Catar 2022.

Ante este episodio la FEF podría aplicar ciertos castigos hacia el hincha, ya que es un ente privado, sin embargo, el montó de la multa lo tendrá que pagar en su totalidad la Ecuafútbol.

¿Qué sanciones se puede aplicar al hincha?
La FEF podría optar por castigos que se han realizado en situaciones similares en otras partes del mundo y en otros deportes.

Como ente privado, el organismo ecuatoriano puede reservarse el derecho de admisión del aficionado, cuando juegue el combinado tricolor.

Por ejemplo, Mario Ferri, de nacionalidad italiana, fue conocido en el Mundial de Brasil de 2014 cuando invadió la cancha durante el partido entre Bélgica vs. Estados Unidos, con una camiseta que decía ‘Salven a los niños de la favela’.

Cuando se dio este suceso, recibió una advertencia, pero no de la Confederación Brasileña de Fútbol, sino de la policía local.

La Policía Federal brasileña le informó que tenía tres días para abandonar Brasil o de lo contrario sería detenido y deportado. Además, este fanático ya tenía prohibido el ingreso a los estadios en Inglaterra e Italia por casos similares.

Un hecho más grave sucedió en el 2021 en Francia, cuando aficionados ingresaron al terreno de juego, lanzando objetos y agrediendo jugadores. Aquellos fanáticos fueron prohibidos por cinco años el ingreso a un terreno deportivo.

Así mismo, en otros deportes como la NFL o la NBA, cuando una persona invade cancha y está identificada, se le puede negar el acceso al estadio donde se dio el incidente o se le niega para todos los escenarios deportivos.

 

 

 

El Comercio