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PSC, Pachakutik y Democracia Sí tienen 74% de las prefecturas

El movimiento oficialista Alianza País (AP) dejó de ser la principal fuerza política en las prefecturas del país, puesto que mantuvo en las elecciones seccionales del 2014.

El organismo que encabezaba el expresidente Rafael Correa consiguió en ese entonces 10 de las 23 prefecturas, es decir, el 43,5%. Fue seguido de lejos por Pachakutik, con cinco.

En los comicios del domingo 24 de marzo del 2019, el tablero político se reconfiguró y dio cabida nuevamente a la derecha socialcristiana y a dos organizaciones de centro-izquierda. En otras palabras, el 74% de las prefecturas fue ganado por el Partido Social Cristiano, Pachakutik y Democracia Sí, ya sea solos o con alianzas.

Este último organismo participa por primera vez en elecciones. Su líder, Gustavo Larrea, fue ministro de Correa.

Ahora, el movimiento Compromiso Social, lista 5, afín al exmandatario, alcanzó esta dignidad a través de dos de sus aliados: Leonardo Orlando, exdirector del Servicio de Rentas Internas (SRI), en Manabí. Y Paola Pabón, exasambleísta de AP, que es la virtual prefecta de Pichincha.

Ambos ganaron con menos del 30% de la votación, debido a la dispersión de votos por las numerosas candidaturas. En la provincia manabita fueron 15 postulantes, y en Pichincha 18.

AP, que ganó en estos dos territorios en el 2014, actualmente solo obtuvo las prefecturas de El Oro y Orellana, a través de alianzas con organizaciones locales y nacionales.

En provincias como Chimborazo y Cañar, en la Sierra, y Guayas, Los Ríos o Santa Elena, en la Costa, que han sido gobernadas por AP, ahora pasaron a manos de los socialcristianos, solos o en coalición.

Para el investigador Simón Pachano, haber recuperado al electorado en estas provincias se debió a una campaña “hábil”, anclada en el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot.

El PSC, lista 6, prevaleció también en Esmeraldas, donde estaba el Movimiento Popular Democrático (MPD).

Otra provincia que se destaca en su lista, a través de coalición con otros organismos, es Imbabura. Ahí se reeligió a Pablo Jurado, con una alianza que aglutina a un total de siete tiendas políticas.

También ganó en Pastaza y en Bolívar. En la primera se alió con un ente local y en la segunda con el movimiento Sociedad Unida Más Acción (Suma), el cual, además, ganó la Prefectura de Sucumbíos.

Tras el PSC está Pachakutik, con un número igual de representantes que en el 2014, pero con una diferencia: este año ganó cuatro provincias solo y una a través de alianzas.

Hace cinco años tuvo dos solo y tres con asociaciones. Este movimiento indígena seguirá al mando en Morona Santiago y Cotopaxi y ganó tres nuevos sitios: Azuay, Napo y Tungurahua. En las dos últimas gobernaba Alianza País.

El analista y docente universitario, Marcel Merizalde, coincide con Pachano en que en los últimos años, Pachakutik consolidó a figuras fuertes, que recuperaron el electorado en donde prevaleció AP, con la cual se disputaban los sectores de centro-izquierda.

Ese debilitamiento del oficialismo también favoreció a que se perfilaran nuevas organizaciones como Democracia Sí, aunque Pachano recordó que esta dinámica no es nueva: “Recordemos lo que pasó con Avanza, que logró varias alcaldías y prefecturas el 2014. Ahora ha perdido presencia”. Ese movimiento fue liderado por Ramiro González, quien está prófugo.

Democracia Sí, lista 20, estará presente en cuatro localidades, a través de alianzas. Se trata de El Oro con Clemente Bravo, quien ganó también con la 35, Centro Democrático, lista 1, y el movimiento Sur Unido Regional (100).

Las otras tres son Imbabura, Santo Domingo -en donde se unió con el movimiento provincial Construir- y Zamora Chinchipe. En esta última ganó Cléver Jiménez, uno de los opositores férreos del correísmo, con 47,8% de la votación y cinco tiendas políticas aliadas.

Pachano agrega que las prefecturas obtenidas por movimientos como Democracia Sí y Juntos Podemos (33), que ganó tres prefecturas en alianzas, no garantiza que en las elecciones presidenciales y legislativas tengan resultados favorables. La 33 está liderada por Paúl Carrasco, exprefecto azuayo y que perdió en estos comicios la Alcaldía de Cuenca.

Finalmente, cree que estas elecciones no reflejan la fuerza de las organizaciones políticas, pues prevalecen los temas de interés local y en eso juega un papel importante la figura del candidato en cada lugar.

Cinco reelegidos

Los prefectos de Carchi, Loja, Bolívar, Cotopaxi e Imbabura y lograron reelegirse. Esto representa el 21,8% de los 23 gobiernos provinciales.

Guillermo Herrera, reelegido en Carchi, es quien más votación alcanzó en el país, con 61,35%. Este economista, de 46 años, llegó esta vez al poder con respaldo de la Izquierda Democrática (ID). En el 2014 fue apoyado por un movimiento alterno de ID, que había perdido su registro en el CNE.

En Loja, la propuesta de Rafael Dávila prevaleció por segunda vez, junto con Creo y otras cinco organizaciones.

En Bolívar se impuso de nuevo Ángel Coloma con la alianza SUMA-PSC. En Cotopaxi ganó Jorge Guamán con Pachakutik-Unidad Popular. En Imbabura seguirá Pablo Jurado, abogado y periodista de 58 años.

 

 

El Comercio