Economía

Proyectos productivos para familias vulnerables del Carchi

Esta propuesta arrancó  en primera instancia, permite asociar cultivos de ciclos cortos, frutales y animales menores en condiciones agroecológicas sustentables.

TULCÁN. A través de la Dirección de Desarrollo Económico Local de la Prefectura del Carchi, se puso en marcha un proyecto productivo en la provincia del Carchi, con el objetivo de implementar una nueva forma de gestionar la soberanía alimentaria con las familias vulnerables.

Para ello, en primera instancia, se ha logrado permitir asociar cultivos de ciclos cortos, frutales y animales menores en condiciones agroecológicas sustentables, es decir trabajando con composteras, humus, lombricultura, y técnicas amigables con el medio ambiente.

“La implementación de este proyecto, denominado Soberanía Alimentaria con Grupos Vulnerables, busca producir alimentos sanos que sean parte de la dieta familiar, beneficiando a más de 100 familias distribuidas en varias parroquias de Tulcán, Bolívar y Mira, con una inversión que bordea los $ 40 mil”, manifestó Jorge Morejón, técnico de la Dirección de Desarrollo Económico Local.

Con respecto, a los productos de ciclo corto tienen que ver con el fréjol, pimiento; en tanto los frutales se refieren a mangos, cítricos, aguacate, entre otros. En cambio, los animales menores considerados para implementar en este proyecto son pollos camperos y tilapias. “El trabajo se desarrollará de acuerdo a las condiciones climáticas, por ejemplo con las tilapias en la parroquia El Chical, y los pollos camperos en Monte Olivo y La Concepción”, explicó Morejón.

Además de que entre los componentes del proyecto está la promoción agroecológica y el fortalecimiento organizativo a través de la capacidad de gestión en las comunidades. “Con el proyecto se promoverá el desarrollo de la agroecología, para garantizar el acceso seguro y permanente a alimentos sanos, suficientes y nutritivos, además de la implementación de un proceso de comercialización solidaria”, aseguró el técnico.

Es preciso señalar que hasta el año 2019 se aspira llegar a 500 familias beneficiarias. “La expectativa es que esta actividad les permita garantizar una alimentación saludable y que la producción restante sirva para comercializarla y con ese dinero puedan adquirir otro tipo de alimentos para la subsistencia diaria”, concluyó. (VCV/La Nación)