Economía

Proteccionismo de Estados Unidos aumenta tensiones comerciales

Las tensiones desatadas por el proteccionismo comercial de Estados Unidos alcanzan mayor envergadura al tiempo que autoridades europeas y asiáticas se pronuncian con relación a medidas que pueden perjudicar el desarrollo del comercio mundial.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, alertó este jueves acerca de los riesgos para la economía de ese bloque regional que podría acarrear la implementación de medidas proteccionistas.

‘Los riesgos en torno a las perspectivas de crecimiento de la zona euro siguen estando equilibrados pero los riesgos relacionados con factores globales, incluyendo la amenaza del creciente proteccionismo, son más prominentes’, resaltó Draghi en Fráncfort tras la reunión del Consejo de Gobierno del BCE.

A tono con la introducción de las tarifas arancelarias diseñadas por Washington, la Comisión Europea (CE) espera ‘anticipar cambios súbitos’ en el comercio de aluminio al implementar un sistema de vigilancia de las importaciones de productos de ese metal, según informó un comunicado del ente.

Además de prever las alteraciones que dentro del mercado europeo podrían causar los nuevos costes aduaneros a ese material (el 10 por ciento), la CE declaró estar lista para ‘actuar de forma oportuna y compatible con la Organización Mundial del Comercio (OMC) para prevenir daño económico a los productores europeos’.

‘En respuesta a los nuevos aranceles de Estados Unidos y al potencial desvío del comercio hacia el mercado europeo, esta medida permitirá a la Unión Europea (UE) monitorizar de cerca las tendencias de importación de aluminio’, agregó.

La nueva medida establece que las empresas que deseen importar productos de aluminio en la UE deben pedir una licencia o permiso.

Desde que comenzaron los anuncios de Washington con relación a los aranceles, Europa reiteró que aplicará su propia lista de gravámenes si Estados Unidos insiste en sus propósitos y no concede al bloque un trato justo e incondicional.

Fuentes gubernamentales berlinesas declararon que dentro de los intereses de la canciller Angela Merkel -quien en las próximas horas se entrevistará con el presidente estadounidense Donlad Trump-, está mantener un ‘amplio diálogo’.

El gobierno alemán está convencido de que el 1 de mayo entrarán en vigor los aranceles al acero y el aluminio anunciados por Trump. De no conseguirse más tiempo para los países de la UE, ‘habrá que ver cómo se maneja’ esta cuestión, afirmó.

Alemania también reiteró su disposición de renegociar las tarifas aduaneras del sector automotor, que aun cuando Berlín las considera justas, Trump sostiene que son perjudiciales para Estados Unidos.

La contienda con China eleva aun más el tono del enfrentamiento comercial. Las últimas declaraciones provenientes de Beijing son combustible para un duelo de mayor envergadura entre dos de las mayores economías del mundo.

En rueda de prensa celebrada en la capital asiática, el portavoz del Ministerio chino de Comercio, Gao Feng, afirmó que Beijing está dispuesta a responder a cualquier posible acción proteccionista y unilateral de Washington.

‘Tomamos nota de las declaraciones correspondientes por parte de EEUU, quisiera destacar que China se opone enérgicamente a cualquier acción proteccionista y unilateral (…), y seguirá de cerca las declaraciones y acciones de EEUU, hemos elaborado ya las medidas de respuesta a cualquier posible acción de Washington’, declaró.

Fuentes del sector agrícola chino confirmaron la víspera que las compras en el país asiático de soja de Estados Unidos se estancaron.

Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, los compradores chinos, que adquieren el 60 por ciento de la soja que se comercializa en el mundo, no han firmado nuevos contratos para adquirir soja estadounidense en las últimas dos semanas, ante el temor de un gravamen de estas importaciones.

En días previos, la OMC solicitó la colaboración de todos los grandes actores de la economía para superar el actual escenario de confrontación.

El presidente de esa organización, Roberto Azevedo, advirtió de las graves repercusiones que una guerra comercial tendría sobre el empleo y del clima de incertidumbre que ello representaría para el comercio mundial y el crecimiento económico global.

PRENSA LIBRE