Opinión

PROMETER HASTA METER

Dr. Ernesto Vernaza Trujillo/Guayaquil

Se lo eligió porque representaba lo opuesto al gobierno más corrupto de la historia republicana. Apenas electo, pactó con Correa y Nebot una alianza infame de otorgar impunidad…y no cumplió.

Ofreció sacar a la burocracia corrupta de 14 años en el poder y no cumplió, más bien los promovió a puestos superiores.

Ofreció no crear impuestos y derogar algunos que de acuerdo con su criterio estaban causando la crisis que sufrimos con el correato segunda parte. Y no cumplió.

Ha enviado a la asamblea una serie de nuevos tributos que según él solo afectarían a los ricos, lo cual es una quimera desvergonzada, pues las grandes empresas pasaran estos nuevos costos a TODOS quienes compramos sus bienes o contratamos sus servicios. Creer que la creación de nuevos impuestos no va a perjudicar de ninguna manera al pueblo, es una ingenuidad rampante o un onanismo mental extraviado.

Incumplir ofertas de campaña, no constituye un hecho novedoso. Es público y notorio que para llegar al poder en una elección popular se hace necesario mentir.

La oferta de manos limpias se convirtió en cloaca maloliente, el tren playero en una tomadura de pelo, el quinto puente en un sexto embuste y así… haga usted la lista.

Viene a la memoria el aforismo que decían nuestros mayores, hay que prometer y prometer hasta meter y después de metido… olvidar lo prometido.

El proverbio no solo aplica para actividades horizontales.

El optimismo que desparramo, me permite tener la esperanza, que los partidos políticos que conforman las bancadas de desadaptados sociales, glosados y diezmeros nos sorprendan cumpliendo sus ofertas de campaña, de no permitir que se eleven los tributos de ninguna manera.

El PSC es el único partido que ha declarado públicamente que no votará por la aprobación de impuesto alguno, confiemos no cambie de criterio así le ofrezcan la embajada en España.

Lasso no será el primero ni el último en incumplir promesas; tengo amigos que prometieron ser fieles hasta que la muerte los separe, añada el “mañana te pago “y “el último trago y nos vamos”. Cuantos habrán pedido a sus novias de turno una prueba de amor, asegurando que solo introducirían un prólogo, introito o pequeña dosis del amor que requieren expresar con urgencia y encajaron toda la novela para el beneplácito de la dama en cuestión; sume aquellos que comenzarán la dieta mañana y ofrecido dejar de fumar y no lo hicieron. En fin, hay gente que lo único que cumple es años.

En la cima de las promesas incumplidas siempre estarán las ofrecidas por políticos, para Machiavelli, la promesa dada es una necesidad del pasado; la palabra rota es una necesidad del presente.

Solo me queda recordar aquella mujer que sufrió los estragos de mi primer amor platónico (Shirley MacLaine) cuando afirmó: “Es inútil obligar a una persona a todo lo que dice mientras está enamorada, borracha o se postula para un cargo”.