Economía

Productores de maíz de Ecuador preocupados por precios y sequía en el Litoral

En sectores de la provincia costera de Manabí se ha registrado una afectación de 49.000 hectáreas debido a la falta de lluvias en las últimas semanas. Mientras, dirigentes insisten en que se derogue sistema de franja de precios y se retome la modalidad de precios de sustentación. Esperan concretar un diálogo directo con el presidente Lenín Moreno.

En el sector maicero ecuatoriano hay preocupación como consecuencia de la sequía presentada en una importante zona productora de la costera provincia de Manabí y por asuntos relacionados con el precio del quintal que esperan sea definido por las autoridades del ramo.

En Manabí, el irregular invierno ha malogrado unas 49.000 hectáreas de este cereal, por lo que los productores han pedido la urgente intervención del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para encontrar soluciones a las pérdidas generadas en este importante sector de la economía.

Los cantones más afectados son Jipijapa, 24 de Mayo, Paján, Tosagua, Junín, Bolívar y Chone, donde se sembraron unas 70.000 hectáreas y prácticamente se ha perdido el 70% por la falta de agua que no ha permitido el desarrollo del grano, indicó Frank García, funcionario del MAG en Manabí.

Los productores señalan que desde marzo se ausentaron las lluvias en las zonas de Manabí, lo que afectó el desarrollo de la planta. En zonas del cantón Montecristi se observan los suelos secos, agrietados y polvorientos y las matas malogradas en momentos que los maiceros se encuentran en plena cosecha de invierno.

Según Joffre Quimís, presidente de la asociación de maiceros de Manabí, unas 20.000 personas se dedican al cultivo de este producto en la provincia y la mayoría que han contratado créditos de la banca pública ya han empezado a realizar las gestiones respectivas ante el MAG para cobrar el seguro agrícola.

De acuerdo con productores se invierten hasta 1.500 dólares por cada hectárea, por lo que aspiran a recuperar con el seguro unos 800 dólares.

El año pasado también para esta época tuvieron graves pérdidas producto de la plaga de la langosta que devastó cultivos principalmente en las provincias de Manabí, Guayas, Los Ríos, en el Litoral.

Precio

Pero el tema de la sequía no es el único inconveniente, el precio es otra situación que inquieta a los maiceros que no han tenido los problemas de sequía.

El gobierno ecuatoriano emitió decretos mediante los cuales fijó una franja de precios para productos como el maíz, arroz y plátano tipo barraganete con techos y pisos para la negociación.

Este mecanismo ha traído el malestar de los productores involucrados que consideran que no se respeta el margen de utilidad y da pie a que los industriales e intermediarios tomen como referencia los precios piso.

En el caso del maíz duro el MAG fijó una franja de entre los 13,50 y 17,20 dólares por el quintal de 45 kilogramos con 13% de humedad y 1% de impurezas.

Según las autoridades del ramo, esta franja habría sido consensuada en diálogos llevados a cabo en la Gobernación del Guayas con los productores arroceros, maiceros y plataneros; no obstante agricultores desmienten acuerdos en ese sentido.

Cesar Herrera Santos, fundador de la Federación de Maiceros del Ecuador, dijo a esta Andes que el sector se siente abandonado tanto por la anterior como por la actual administración gubernamental. A su criterio, el Consejo Consultivo desapareció para dar paso a un “acuerdo de voluntades”.

Expresó que el mecanismo de franjas es una metodología que aplicó la entonces Comunidad Andina de Naciones (CAN) en la década de 1990 para defender la producción regional de los embates de otros mercados; no obstante considera que en la realidad nacional no es conveniente esta modalidad.

“Este mecanismo nos llevará a una posición de manejo de precios mínimos que destruirá la economía de los agricultores maiceros”, advirtió el dirigente del sector que participó la semana pasada en un encuentro con productores en el que se declaró “persona no grata” al ministro de Agricultura, Rubén Flores, por la que, consideran, desatención hacia el agricultor.

Asimismo, Herrera reclamó por la importación de trigo en sustitución de maíz por parte del MAG lo que, según dijo, habría causado un perjuicio de 5 millones de dólares al fisco.

De su parte, el ministro Flores defendió el sistema de franja de precios al explicar que al fijar el precio base se toma en consideración la rentabilidad de la inversión, sin favorecer o perjudicar a ningún sector de la cadena productiva.

El secretario de Estado insistió en la VI rueda de negocios que se desarrolló en días pasados en Guayaquil que la producción agrícola debe estar orientada al mercado, al cuestionar que los precios de sustentación han sido herramientas con una lógica más política que técnica.

Antes de la vigencia de la franja de precios el maíz tenía un precio de sustentación de 14,90 dólares por el quintal de 45 kilogramos.

Flores destacó que producto de la ronda de negocios se logró acordar entre los productores y empresarios de balanceados y elaboración de proteínas un precio de 15,75 dólares, el cual está dentro de la franja. “Tenemos un precio más real y dentro de la franja”, manifestó el ministro al destacar los beneficios de contar con este sistema.

Flores afirmó que detrás de ciertas protestas hay intereses políticos que buscan crear un clima de inestabilidad, al tiempo que destacó que al sector maicero como los otros sectores productivos se los apoya con créditos, kits agrícolas y programas de mecanización.

No obstante, el presidente de la Cámara de Agricultura de la II Zona, Kléber Sigüenza, cuestionó el sistema de franjas de precios a productos como el arroz y el maíz y más bien apuntó a estrategias como fortalecer la bolsa de productos, financiamiento y el impulso de empresas, tanto públicas como privadas, que sean eficientes en el almacenamiento y comercialización.

El titular de la Cámara recomendó al MAG que suba los precios piso del arroz y el maíz a los anteriores montos mínimos de sustentación (14,90 y 35,50 dólares, respectivamente), debido a que en la práctica los comerciantes e industriales compran el producto a los agricultores al menor precio posible; lo que les dificulta cubrir sus costos de producción.

Mientras tanto, representantes de sectores agrícolas resolvieron en días pasados suspender las medidas de protesta en las carreteras hasta concretar hasta el próximo 27 de mayo un diálogo directo con el presidente de la República, Lenín Moreno, a quien le transmitirán las preocupaciones del sector.

Según cifras del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en Ecuador existen 227.000 hectáreas cultivadas de maíz que en 2017 arrojaron una producción de 1,4 millones de toneladas métricas.

ANDES