Opinión

Prestigio en grave peligro…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Entregar el peso de toda la responsabilidad sólo en manos de las Fuerzas Armadas, en este conflicto interno, seguramente sus Generales y Almirantes, no saben lo que han puesto en peligro…y es la propia supervivencia de la institución, que podría desaparecer si pierden está guerra, que apenas comienza y como ya hemos señalado y así está escrito, nadie sabe cuándo terminará…

Creer que el problema de este conflicto es solo combatir a criminales armados, resultaría minimizar el problema y los enemigos…Es también obligación del jefe del Comando Conjunto, combatir a los jueces y fiscales que son campaneros y aliados de las mafias, así como de los políticos y de funcionarios vinculados a los grupos de delincuencia organizada, partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales, religiosos, medios de comunicación, etcétera…

Cargar la cruz para sumisamente subir al Gólgota, fue tarea exclusiva del Hijo de Dios, pero las Fuerzas Armadas no son ni chivo expiatorio, ni carne de cañón de miserables que pretenden destruir su rol histórico, para luego hacer de gironés su historia y destino manifiesto…

Las Fuerzas Armadas están obligadas a jugarse el todo por el todo, caso contrario ya os advierto, pagarán un altísimo precio, por no apreciar estratégicamente lo que está en juego, y cómo os dejáis utilizar ingenuamente…

Ejemplos históricos de lo que estoy afirmando, pues son innumerables, de manera que, ya no hay vuelta atrás, porque significaría dejarnos en indefensión y podría ser incluso mucho mayor el precio a pagar, por aquello recién entendí luego de un profundo análisis, la reticencia que por décadas otros mandos Militares, eran reacios para intervenir en asuntos delincuenciales o comunes, no sólo por contaminación tanto por no poder tener el control de todos los hilos para poder manejarlos…

Alea iacta est, la suerte está echada, toca entonces actuar con contundencia en todos los ámbitos, y como corresponde cortando la cabeza y las manos a todos esos enemigos señalados, única manera de asegurar y obtener la victoria.

Semper Fi.