Opinión

Presidentes de la República en el Turf

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

Nuestra hípica recuerda con agrado la presencia de distinguidos turfmen que vivieron con profunda pasión las carreras de caballos sirviendo de manera importante a la buena marcha de la misma.

Miembros del directorio del entonces llamado Jockey Club de Guayaquil o del Hipódromo “Costa Azul”, propietarios de caballos o simple aficionados, dieron lustres de espectáculos durante décadas asistiendo con gran asiduidad a nuestros hipódromos siendo ejemplo de corrección. En orden alfabético iniciaremos con el Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy que desde el mismo inicio del “Santa Cecilia” (1956) y del “Costa Azul”, al año siguiente fue miembro de los Directorios de entonces aportando sus conocimientos jurídicos y presencia en la Banca en beneficio del generalmente apretado manejo económico, siendo luego su hijo el Dr. Carlos Julio Arosemena Peet un destacado propietario y criador de puros de carrera hasta el momento actual.

El Dr. Otto Arosemena Gómez también aportó lo suyo como propietario de caballos, Pertinente, Vasco Sierra y Mar Negro, entre otros, con una asistencia casi perfecta en días de carreras e, igual que su primo el Doctor Carlos Julio, en más de una ocasión invalorable ayuda en el campo jurídico.

El más destacado sin duda alguna en nuestro turf fue el Ing. León Febres Cordero Rivadeneira, que siguiendo la tradición familiar de su progenitor don Agustín Febres Cordero Tyler, desde inicios del siglo diez y nueve y de su hermano Agustín dueño de la cuadra “María Dolores”, activó de manera importante no solo con su cuadra “María Eugenia”, también como Director primero y como Presidente del Hipódromo luego, entregando su sapiensa y gran capacidad de trabajo por varios años por lo que es recordado con mucho cariño en el ambiente turístico.

Guayaquileños distinguidos ecuatorianos responsables y hombres de bien todos ellos, cuando ejercieron el Poder no olvidaron la hípica y asistieron de manera puntual a los clásicos programados en su homenaje, siendo notables las muestras de afecto de los aficionados que premiaron su presencia en los hipódromos con aplausos y vivas que aún son recordados por todos los que tuvimos la fortuna de estar presentes.

Así hemos querido recordar a estos tres ilustres hombres de la patria a quienes ponemos como ejemplo de lealtad a sus principios y a sus gentes.

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