Economía

Presidente del banco Itaú dice que no hay motivos para destituir a Rousseff

A pesar de las turbulencias económicas, Setubal indica que la crisis ha abierto una ventana de oportunidades

SAO PAULO. El presidente del banco Itaú Unibanco, la mayor institución financiera privada de Brasil, Roberto Setubal, afirma que “no hay condiciones” para un eventual juicio político con vistas a la destitución de la presidenta del país, Dilma Rousseff.

La destitución de Rousseff, reelegida en octubre pasado en una ajustada segunda vuelta, “crearía una inestabilidad mala para nuestra democracia”, afirma Setubal en una entrevista publicada hoy por el diario “Folha de Sao Paulo”.

Subraya que “no hay ninguna señal” que involucre a la jefa de Estado en el escándalo de corrupción de la petrolera estatal Petrobras, por el cual está siendo investigado medio centenar de políticos, la mayoría de la base aliada de Rousseff.

Según Setubal, “por corrupción, hasta aquí, no hay cabida (para un juicio político)”.

“Por el contrario, lo que vimos hasta el momento es que Dilma permitió una investigación total sobre el tema (de la corrupción en Petrobras). Era difícil imaginar en Brasil una investigación con tanta independencia. Dilma tiene credibilidad en eso”, añade.

Setubal tampoco ve argumentos para una eventual destitución de Rousseff en el supuesto “maquillaje” de las cuentas públicas de 2014 por parte del Gobierno, que está siendo investigado por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y ha sido utilizado como arma arrojadiza por algunos sectores de la oposición.

“Eso es grave y puede merecer algún tipo de castigo. Pero no me parece un motivo para echar a la presidenta”, precisa.

El presidente de la entidad financiera critica que la oposición discuta sobre el poder y no acerca del futuro de Brasil: “Necesitamos debatir cuáles son las reformas necesarias para que el país pueda recuperarse. Sólo estoy viendo mucha discusión de poder por poder”.

Preguntado sobre la delicada situación económica que atraviesa Brasil, Setubal vaticina que “la salida de la crisis será larga” y “el periodo de recuperación lento”.

Conforme a las previsiones del Itaú, la economía del país se contraerá un 2,3 % este año y un 1,0 % en 2016, una proyección más pesimista que la del Gobierno, que prevé una disminución del 1,5 % en 2015 y una ligera recuperación del crecimiento en 2016.

A pesar de las turbulencias económicas, Setubal indica que la crisis ha abierto una ventana de oportunidades para los inversores extranjeros, que ven en la fuerte depreciación del real una oportunidad para invertir en el país.

“Evidentemente hay incertidumbre en relación al escenario actual, tanto político como económico. Pero ellos (los inversores extranjeros) reconocen que el cambio es interesante para invertir en Brasil y saben que hay un retorno elevado en activos que están en venta”, dice.

Las entidades del sector económico dieron recientemente un espaldarazo al pacto por la gobernabilidad en Brasil propuesto por el vicepresidente del país, Michel Temer, ante el temor de que la crisis política entre el Ejecutivo y el Legislativo alimente aún más la económica. (Efe/La Nación)