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Prefectura del Guayas mantiene atención en Manabí para ayudar a paliar la crisis humanitaria tras terremoto

Si bien el servicio de energía eléctrica ha vuelto a varios sectores, aún no hay agua potable por tubería y escasean los alimentos, por lo que la gente clama por algo de comida y el líquido vital. También se hacen atender en las ambulancias que desplazó la Prefectura del Guayas para brindar atención inmediata.

GUAYAQUIL. El prefecto Jairala volvió a visitar Manta y Portoviejo para supervisar entrega de alimentos, ropa y alimentos para damnificados. La maquinaria continúa en la remoción de escombros en zona asignada en Portoviejo. La ayuda se vuelve imprescindible para gente que lo perdió todo.

El prefecto Jimmy Jairala visitó, nuevamente, la mañana y tarde de este miércoles 20 de abril de 2016, Manta y Portoviejo, dos de las ciudades manabitas severamente afectadas por el poderoso terremoto del pasado sábado. Desde allí, verificó la ayuda humanitaria que ha desplegado por diversos cantones y los trabajos de remoción de escombros que se mantienen en un cuadrante del centro de Portoviejo, alrededor de la calle Pedro Gual.

Jairala arribó primero a Tarqui, el otrora centro turístico de Manta donde cayeron hoteles y viviendas, y que ahora es el corazón del desastre en el balneario. Allí, la Prefectura terminó de retirar los escombros del desaparecido hotel Miami e instaló un puesto de coordinación desde donde se brinda atención médica y se derivan vituallas a diversos puntos del cantón.

Él mismo verificó la distribución, en su calidad de prefecto y vicepresidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) del Guayas. Por ejemplo, la mañana de este lunes, a la ayuda enviada por diversos cantones se sumaron tres camiones de alimentos enviados por el Municipio de El Triunfo.

Si bien el servicio de energía eléctrica ha vuelto a varios sectores, aún no hay agua potable por tubería y escasean los alimentos, por lo que la gente clama por algo de comida y el líquido vital. También se hacen atender en las ambulancias que desplazó la Prefectura del Guayas para brindar atención inmediata.

 “No tenemos nada, nos quedamos sin nada, dormimos en la vereda, nos hemos quedado totalmente en la calle”, le dijo desesperada María Loor Mero, mientras estaba junto con vecinas que tenían a niños en brazo. Una de ellas, Johanna Mero, hizo atender a su hijo Erick Macías, quien estaba constipado. Mientras que Ángel Vinces, de 70 años, fue atendido de las heridas que presentaba aún en su brazo. “Se me vino el edificio encima”, evocó. Desde ese día no había recibido atención médica.

 “Aquí estamos para ayudar y no para estorbar. No hemos venido a hacer turismo de desastre y estoy aquí en mi calidad de vicepresidente del COE del Guayas”, dijo Jairala.

Tras coordinar la distribución de alimentos, agua y atención médica, Jairala se reunió con el alcalde de Manta, Jorge Zambrano, para poner a disposición de la municipalidad la coadministración de las donaciones canalizadas por la Prefectura del Guayas.

Luego Jairala pasó a entrevistas en Manavisión y radio Scándalo, donde hizo un balance del trabajo desplegado por la Prefectura del Guayas en Manabí. Primero destacó que el trabajo empezó al día siguiente mismo del desastre.

Las labores remoción de escombros terminaron en el sitio asignado en Tarqui, en Manta, pero continúan en un cuadrante en  el centro de Portoviejo. Incluso, en plena emisión de la entrevista en el canal Manabita, informó que se encontraron dos cadáveres.

La ayuda también llegó a los cantones manabitas de Calceta, Chone, Tosagua, Jama, Jaramijó, Sucre (la ciudad de Bahía de Caráquez), Pedernales y San Vicente (Briceño), así como al sector esmeraldeño de Chamanga. Incluso, canalizó ayuda para Montecristi, un cantón que está entre Manta y Montecristi pero que no ha recibido atención pese a los daños y la escasez de agua y alimentos.

 “Las labores se mantendrán mientras sean necesarias”, precisó el ejecutivo guayasense, quien recordó que las prioridades serán abastecer de agua y alimento a las poblaciones afectadas por el terremoto.

En radio Scándalo, además, Jairala mencionó que el trabajo desplegado por la Prefectura del Guayas en Manabí no tiene tintes políticos. “Un abrazo fraterno al pueblo de Manabí y a sus autoridades”, dijo Jairala al inicio de la entrevista.

El trabajo canalizado a través de la Prefectura del Guayas se numera en cinco retroexcavadoras (tres de ellas en el casco comercial de Portoviejo y una en La Estancilla para ayudar a restablecer el abastecimiento de agua potable en cinco cantones), tres ambulancias.

A ellos se sumaron cerca de 80 personas (entre brigadistas, médicos, voluntarios), medicinas, tres ambulancias, 17 carpas con capacidad para 50 personas –cada una- que han sido instaladas en su mayoría en el exaeropuerto Reales Tamarindos, medicinas y agua. Esa labor ha sido posible, también con la ayuda de maquinaria y donaciones de diferentes cantones, que se han unido al centro de operaciones que instaló la Prefectura del Guayas en Portoviejo y Manta.

 “Toda la ayuda que se dé no alcanza, porque el centro de Portoviejo está destruido, Manta fue afectado en el sector turístico y sobre todo me preocupa es la reconstrucción, por el impacto que ha tenido Manabí en el sector turístico ha sido terrible”, precisó.

Incluso, señaló que el terremoto dejó como lección que la necesidad de que los municipios exijan el cumplimiento de los parámetros técnicos y antisísmicos en la construcción de viviendas y edificios.

Jairala cerró su nueva visita a Manabí con un recorrido por el centro de operaciones que mantiene la Prefectura del Guayas en el exaeropuerto. Allí dialogó con el grupo de chefs voluntarios que proporciona alimentos a damnificados, policías y rescatistas en zonas urbanas y rurales. (PREFECTURA DEL GUAYAS)