Opinión

PREFECTO GUAMAN LIBRE.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

El Prefecto Provincial de Cotopaxi regresó a su puesto con la prohibición de salir del país y presentaciones periódicas, tantos años investigando para que con sólo un plumazo se terminen las presunciones de otro caso de la delincuencia organizada.

Por el mismo camino estaría el exvicepresidente de la República, Jorge Glas Espinel, sino que este personaje es más sofisticado, que tan solo ve con frecuencia sangre en las paredes y fantasmas en los techos y corredores de la prisión.

Por otra parte, se informa constantemente que también se consideran perseguidos políticos, lo cierto es que la justicia sigue al servicio de los corruptos de todo color, etnias diferentes e instituciones de toda índole.

Nuestro país tiene una herencia corrupta y a la vez nefasta, con un sistema judicial desactualizado a la medida para salvar a los delincuentes tanto de cuello blanco como descamisados o con alpargatas.

De que sirven las actuaciones de los cuerpos investigativos de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional o Fiscalía General del Estado si capturan en flagrancia o no a cualquier delincuente y a las pocas horas está libre dispuesto a continuar con sus acostumbradas fechorías.