Economía

Precio del diésel importado tuvo un incremento del 90% en marzo

El mercado mundial de hidrocarburos está alterado debido al aumento del precio del crudo. Y eso se evidencia en la cotización de derivados de petróleo como el diésel, cuyo costo de importación subió 89% en marzo del presente año respecto a igual mes del 2021.

El precio del barril de este hidrocarburo llegó a USD 148 en marzo pasado, cuando un año atrás se cotizaba en USD 78.

El aumento de precios le afecta a Ecuador, que históricamente importa más combustible del que produce localmente. El primer trimestre del 2022 no fue la excepción, según datos de Petroecuador.

Durante este período, las importaciones de combustibles abastecieron el 60% del mercado ecuatoriano. La demanda total de derivados en los tres primeros meses del año fue de 22,7 millones de barriles, pero el país solo pudo producir 8,8 millones en sus refinerías.

La limitada capacidad local obligó a importar 13,9 millones de barriles de combustibles entre enero y marzo de este año, básicamente diésel, naftas y gas de uso doméstico. Ese volumen fue 0,7% mayor respecto a igual período del 2021.

El mayor peso del diésel
El diésel 2 y el diésel premium fueron los derivados que más se importaron en el primer trimestre de este año, con 6,1 millones de barriles. La principal razón es que el país tiene poca capacidad para producir sus propios derivados, señaló Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo de Ecuador (Camddepe). “Especialmente la refinería de Esmeraldas, que requiere un tren de alta conversión para ser más eficiente”.

Esa limitación ya se conoce desde hace más de dos años, pero aún no se concreta. El Gobierno busca capitales privados para mejorar el desempeño de la refinería Esmeraldas, pero aún no hay avances.

Altos precios, alto subsidio
En el precio de los combustibles ha incidido directamente el alza del petróleo, impulsado principalmente por la guerra Rusia – Ucrania, que ha encarecido los hidrocarburos a nivel mundial.

Actualmente, el barril de crudo se comercializa sobre los USD 100. De enero a marzo del año pasado el hidrocarburo tenía un precio promedio de USD 55,59, según datos del Banco Central del Ecuador.

En los primeros tres meses de este año, el subsidio a los combustibles importados llegó a USD 368 millones. Ese monto representa el 27% de lo presupuestado en la Proforma 2022, que fue inicialmente de 1 328 millones. Todo apunta a que este monto se incrementará, ya que no se prevé que el precio del crudo baje durante este año.

En este período, Ecuador destinó USD 1 592 millones para la importación de combustibles y solo recibió por su venta USD 1 224 millones; la diferencia es el subsidio que destina el Estado para subvencionar los combustibles.

El combustible que mayor subsidio tiene es el diésel, cuyo precio está congelado desde octubre del año pasado, cuando se eliminó el sistema de bandas que permitía un ajuste mensual de los derivados. Este producto se comercializa a USD 1,90 por galón, pero realmente cuesta USD 3,69. El subsidio es de USD 1,79.

También tienen precios subvencionados las gasolinas extra y ecopaís (85 octanos), que se comercializan a USD 2,55 por galón, pero su precio real supera los USD 3,50.

El único derivado que no tiene subsidio es la gasolina súper, de 92 octanos, que este mes se comercializa en USD 4,66 por galón. Hoy se prevé conocer el nuevo precio de la gasolina súper y que regirá por un mes. Se prevé que baje, pero seguirá sobre los USD 4.

Para Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, el gasto en los subsidios a los combustibles no permite que el Ecuador se beneficie del alto precio del petróleo e incrementa el déficit fiscal del Ecuador. “Si hay un déficit, el país tiene que endeudarse y hay una serie de consecuencias negativas para el país. La solución sería que se vuelva al sistema de bandas que permitía ajustar el precio de los combustibles”. Sin embargo, reconoce que políticamente el Gobierno está complicado y no le permitirá volver a este sistema.

 

 

El Comercio