Posibles reconfiguraciones en la Asamblea si Niels Olsen acepta ser candidato a la Constituyente
El escenario político ecuatoriano podría transformarse en los próximos meses si el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, acepta la propuesta del presidente Daniel Noboa de postularse como asambleísta constituyente, en caso de que triunfe en la consulta popular la pregunta que habilite la instalación de una Asamblea Constituyente.
Olsen, quien preside el Legislativo desde el 14 de mayo de 2025, fue uno de los nombres que Noboa mencionó públicamente, junto con Anabella Azín y Diana Salazar, como parte de su posible equipo constituyente. Sin embargo, el titular del Parlamento aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre si aceptará o no la candidatura.
De hacerlo, debería renunciar a su cargo actual, según lo estipula el artículo 93 del Código de la Democracia, que exige la dimisión de toda autoridad de elección popular que aspire a un puesto distinto. Este movimiento generaría una serie de cambios inevitables en la estructura del poder legislativo.
En tal escenario, la actual primera vicepresidenta, Mishel Mancheno, asumiría la presidencia de la Asamblea, mientras que la primera vicepresidencia quedaría vacante, abriendo paso a nuevas negociaciones políticas entre las bancadas.
Fuentes del movimiento oficialista ADN reconocieron que la eventual vacante podría convertirse en un punto de negociación con independientes o con el bloque de Pachakutik, que mantiene la segunda vicepresidencia con Carmen Tiupul.
Por el contrario, el Partido Social Cristiano (PSC) volvería a quedar fuera de los principales cargos directivos, como ha ocurrido desde el inicio de la actual legislatura.
El anuncio de Noboa tomó por sorpresa incluso a miembros de su propio movimiento, quienes no esperaban que se confirmaran nombres concretos antes del resultado de la consulta popular del 16 de noviembre.
En paralelo, Diana Salazar, actual embajadora de Ecuador en Argentina y una de las figuras mencionadas por Noboa, manifestó su apertura a participar en el proceso constituyente. “El servicio público es vocación, estaré gustosa de seguir sirviendo al país desde cualquier espacio”, afirmó, aunque puntualizó que lo haría siempre que existan “las garantías necesarias” para un debate serio sobre un nuevo marco constitucional.
Salazar subrayó que una nueva Constitución debería centrarse en garantizar derechos fundamentales como la educación, la salud, la seguridad y la justicia, y nunca ser regresiva en materia de derechos ciudadanos.
De confirmarse la participación de Olsen, Azín y Salazar, la configuración política del Legislativo y la dinámica de alianzas dentro del oficialismo podrían cambiar significativamente en los próximos meses, marcando un nuevo capítulo en el proyecto político del presidente Noboa.
LA NACIÓN
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