Opinión

Porque voto SI el domingo

Dr. Franklin Verduga Vélez/Guayaquil

 

Soy un viejo con más de 80 años. Por la gracia de nuestro Dios vivo todavía con mi memoria y manejo mental intacto. Suspendí temporalmente mi recapitulación del trabajo “retorno a la democracia” que reanudaré próximamente porque los acontecimientos políticos que sacuden la conciencia nacional nos obliga moralmente a comentarlos.

Milito en el Partido social Cristiano desde hace 40 años, la mitad de mi vida y desde hace décadas venimos reclamando la modernización de las relaciones labórales, retrógradas, caducas y hasta ridículas que consagró la constitución de Montecristi en la asamblea correista de negra recordación donde se prohíbe el trabajo por horas. En el exterior se nos ríen, se burlan de que sigamos tan atrasados con los tiempos y el mundo que la defienden una dirigencia sindical añeja, anciana y reaccionaria apoyada por los atrasa pueblos del grupo de Puebla y los llamados bolivarianos.

Lo incomprensible es que en algunos países gobernados por esa tendencia existe el trabajo por horas. De hecho, también en nuestro país, pero quienes lo ejercitan no tienen protección social porque, paradójicamente el propio estado lo prohíbe. Son sectarios, ultraconservadores y no tan siquiera por ideología sino por defender sus bastardos intereses. El PSC logró que el presidente de la república la incluya en las preguntas. Igualmente planteamos la necesidad del arbitraje internacional como garantía para hacer atractiva la inversión extranjera en nuestro país del que desconfían por el actuar de la justicia mientras sí lo hacen en los países vecinos como Colombia y Perú que se benefician de esos capitales para producir riqueza y empleo. Correa, cuando no, como fiera herida de muerte y su dócil partido proclaman votar no en la consulta. Más, su última declaración diciendo que si en la consulta gana el NO en esas 2 preguntas es suficiente para declararse vencedores Admite que el SI ganara el próximo domingo y se agarra desesperadamente del palo ardiendo incitando a votar NO, aunque sea en esas dos preguntas.

Está derrotado en todos los campos, siente que se acerca su final y debemos comprometernos a que sufra y no pueda vivir tranquilo disfrutando de todo lo que nos robó.