Opinión

¿PORQUÉ SOMOS TAN SUBDESARROLLADOS… DEMOCRÁTICAMENTE?

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Ayer, 14 de septiembre de 2021, el gran Estado de California acudió a las urnas… Sin tanto aspaviento y sin ningún tortuoso camino de profundos análisis jurídicos ni constitucionales, para decidir en rápido y directo pronunciamiento popular, SI REMUEVE O NO al gobernador de ese Estado, Sr. Gavin Newsome, Demócrata de filiación, dentro de un Estado esencial y tradicionalmente Demócrata, lo cual haría pensar, que triunfará fácilmente en ese Referéndum.

Pero… la realidad no es así: Newsome corre serio riesgo de PERDER la votación; y saben ustedes ¿cuál es la razón por la cual se puede producir este “tsunami político” en el mayor Estado elector de la gran potencia mundial?
Pues, NO es, porque Newsome hizo negociados con pruebas C-19… Tampoco es, porque Newsome ha adjudicado a su compañerito de juego de tenis (allá no se juega ecuavóley) jugosos contratos truchos.

Tampoco Newsome, tiene un hijito pillo y descalificado que ande fugado por los tejados, por haber metido sus sucias manos en la administración de papi.

Y peor aún, porque el gobernador Newsome, haya creado cargos por doquier, para sus primos y parientes descalificados y desempleados para que hagan de las suyas.

El GRAN PECADO por el que Newsome podría ser separado, fue: que, habiendo decretado una estricta cuarentena para los ciudadanos californianos, el, el Gobernador, se fue un día, al más lujoso y costoso restaurante de California junto a un grupo de amigotes, ¡Y NO USO MÁSCARA tal como se exigió a toda la población bajo su mando…!

Por eso, o sea POR UNA ACTITUD HIPÓCRITA, este eficiente servidor público, ¡podría haber PERDIDO EL CARGO al momento en que ustedes lean estas letras…! Así de fácil…

Este Referéndum, rápido directo y des complicado, soportado en leyes igualmente prácticas, contiene solo 2 preguntas:

1a. ¿Debe o no continuar el Gobernador actual?

2a. Escoja de entre 46 inscritos (más o menos la mitad Demócratas y la otra mitad Republicanos) quien debería ser Gobernador, si se remueve al actual.

Así, en el Estado más grande e importante electoralmente de Estados Unidos de América, nos han superado “de largo”, con 46 candidatos, frente a los 18 que hicieron que: un descalificado cuentista, inepto, mentecato, sindicado por la justicia, usuario de grillete para que no se fugue (igual que el pillo del hijito) y encausado por la justicia por múltiples ángulos y procesos legales en su contra, se haga de la Alcaldía de Quito, dando CLASES DE ALTA HIPOCRESÍA, y no “solo” por no usar mascarilla como exigió Newsome a sus mandantes.

Estas son las GRANDES DIFERENCIAS y los porqués, de seguir siendo una sociedad subdesarrollada al máximo: mantenemos leyes enredadas y torpes; mantenemos mecanismos de operación democrática, lentos, poco efectivos y perversos; hacemos un drama y lloro lastimero, por consultar al pueblo, cuando es lo NORMAL Y DEMOCRÁTICO, y sobre todo: nos HEMOS VUELTO TOLERANTES Y QUEMIMPORTISTAS con la hipocresía, la desvergüenza, la pillería y el maniqueísmo legal, utilizado por abogaduchos sin ética y de tercer nivel -y alguno por ahí reforzando, con cartel de primer nivel- para MANOSEAR a esa dama virginal y pura llamada LEY, cuya grácil figura y venda en los ojos, NO ADMITE estas satrapías, de los que un día juraron ejercer la profesión de abogados de los Tribunales de Justicia, con probidad y honestidad…!

Termino informando a ustedes, que el más opcionado de esos 46 postulantes, para desbancar al gobernador Newsome, es un ciudadano de apellido Elder, Republicano de filiación, es decir, un opositor al cuestionado gobernador, dentro de un Estado históricamente Demócrata.

Así se HONRAN LOS PRINCIPIOS, LA LEY Y LA ÉTICA EN OTROS LARES… y por eso, ¡son potencia…! mientras tanto en nuestra “llacta” tercermundista, un avezado don nadie, se aferra como garrapata al cargo que no ha sido capaz de manejar decentemente -sin importar que la ciudad siga a la deriva- apoyado por una legión de abogaduchos sin la mínima ética, haciendo trampas, y manoseando las triquiñuelas legales, pero eso sí! cobrando suculentos honorarios que nadie sabe de donde están siendo cubiertos…

¡Viva el subdesarrollo…!