Opinión

Porqué asesinaron a Jesús…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

NO soy teólogo, ni experto historiador, apenas y lo confieso, un simple pensador, que no dejo de observar, llevado por la curiosidad e inquietud, intento racionalizar con mi modesto entendimiento, las causas de los sucesos, hechos y acontecimientos que han impactado en la historia de la humanidad… sin lugar a dudas el nacimiento, la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, es el acontecimiento que con mayor profundidad ha transformado al mundo de diversas maneras…

¿Pero por qué el Sanedrín lo condenó a muerte a Jesús? Para responder esa pregunta, debemos saber que el Sanedrín era la Consejo Supremo de los Judíos, que trataba asuntos de Estado y de Religión, ellos acusaron a Jesús de sacrilegio o profanación de lo sagrado, buscaron testimonios a cómo dé lugar, para condenarlo a muerte, por declarase el MESÍAS, lo que para ellos aquello era una blasfemia, y por profetizar, que el templo sería destruido y sustituido por otro…

Ciertamente esos son algunos de los motivos que cualquier curioso puede encontrar en libros, catecismos, nuevo testamento, etcétera. Sin lugar a duda, el terror de los rabinos y miembros del sanedrín, de que un judío carpintero de Nazaret los perturbe, rompa sus privilegios, les arruine su comodidad, con una nueva visión que transformaba la ley de Moisés y con ello todas sus reglas, les causó un pánico inaceptable. Lo mismo sucedió con las reformas planteadas por Lutero, que creó un cisma en la iglesia católica, asentada cómodamente en una estructura de prebendas y privilegios, similares a los que en su momento tenían los judíos en el Sanedrín…

Cómo pasó con Moisés y su testamento, así mismo  paso con la Iglesia Católica con el legado de Jesús, el primer concilio celebrado 325 años después de Cristo en Nicea, reunió a todos los obispos de la iglesia y se perfila la teoría de la doctrina trinitaria,  además unificaron las distintas visiones teológicas sobre la divinidad de Jesús, unió las raíces judeocristiana europeas, con las greco romanas, y de allí en adelante bajo la figura de la iglesia como la madre de todos los seguidores de Jesús el Cristo, y bajo el reinado del Papa, como vicario de Cristo y sucesor de Pedro, todo aquel que no se someta a sus dogmas, mandamientos y mandatos, son considerados herejes y apóstatas…condenados a muerte y al infierno…

Es decir por el miedo a morir él  y el terror a eternamente sufrir el fuego en el infierno, las iglesias durante siglos han sometido a millones de seres humanos de distintas razas y civilizaciones, interpretando ellos a su manera, tanto el testamento de Moisés, Jesús, Mahoma, etcétera…

Jesús fue asesinado por judíos, que tuvieron terror a perder sus privilegios e instituciones, luego la inquisición asesinó a miles por supuestas herejías, y por no someterse a la autoridad de la iglesia…la orden es que por obligación había que someterse al Sanedrín, y creada la Iglesia Católica, a ellos con Roma como la capital ecuménica de todos sus miembros en el mundo…

Hoy por supuesto, que esa sumisión luego de la separación de la Iglesia con el Estado, revoluciones, guerras, nuevas ideologías, parecería que el laicismo reina en el mundo, pero ante tanta depravación, injusticias, violencia, muerte y sufrimiento, necesitamos con urgencia, que nuevamente Jesús, esté presente en nuestras vidas, y como el mismo así lo anunciara, vuelva a este mundo, pero está vez como el Rey de Reyes, el mesías, el hijo de Dios, pero ya no sólo en Israel, está vez en todo el mundo.

Debemos orar, para que Dios envíe con urgencia nuevamente a su hijo Jesús, ponga orden y castigue a tantos miserables, criminales, delincuentes, codiciosos, prepotentes, degenerados que se pavonean por doquier, integrando ese enorme ejército de hijos de Lucifer, que creen ser los dueños del mundo…

Te necesitamos Jesús, que otros hayan sido crucificados no significa que han existido muchos Jesús en distintas épocas y con otros nombres. Jesús es solo uno, y es el hijo de Dios.  Y aunque muchos nos consideremos hijos de Dios porque él nos creó a imagen y semejanza, Jesús es el único, el ungido, el enviado de su propia naturaleza y esencia, que está a su diestra y ya llega, gracias, mi Dios.

 

Semper Fi.