Opinión

Por tu culpa y gran culpa…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Cuando el gobierno de Mahuad dolarizó la economía miles de ecuatorianos y residentes del Ecuador, perdieron millones de sus ahorros depositados en los Bancos, que fueron licuados por ese cambio brutal en la conversión, enriqueciendo a todos aquellos banqueros, que luego entregaron un puñado de dólares por los cientos de Miles de sucres depositados en el sistema.

También es cierto que muchos de los deudores en sucre se beneficiaron con el cambio, pero el tema más grave y del que poco se habla salvo someramente, es la diáspora de millones de ecuatorianos por huir del País a como dé lugar. Desde esa época una fiebre por buscar las raíces extranjeras en nuestros antepasados permitió que miles obtengan pasaportes extranjeros de diversas nacionalidades, facilitándoles su éxodo a muchos destinos del mundo.

Hoy 22 años después de aquella transcendental decisión, por culpa de un cúmulo sucesivo de errores, cómplices omisiones, ineficiencia, corrupción, ignorancia, vivimos un nuevo saqueo masivo a nuestro más preciado tesoro: la paz, bienestar y seguridad de nuestras familias.

Y ante esta situación, son miles los que nuevamente hacen maletas, y han comenzado a migrar hacia Europa y China sobre todo jóvenes brillantes, nuestros mejores recursos, porque acá ven agotadas sus esperanzas de progreso, falta de oportunidades y total inseguridad….

Éste es mi caso, así como el de muchas familias que conozco, sus hijos y seguramente les seguirán nuestros nietos migraron, quedando solo el visor de nuestras pantallas de teléfonos, tablet y computadoras, como elementos de vínculos, aunque sea virtual…

¿Se dan cuenta de la tragedia que esto representa para nuestro futuro, para la sociedad y las familias en general? Es terrible soy testigo de ver con lágrimas en los ojos, como muchos de mis amigos, gente que ha dado sus vidas por el país, ahora se encuentran solos, muchos de ellos en solitario porque falleció el esposo o la esposa…hasta me atrevo a pensar y Dios no lo permita, la depresión podría revolotear en sus mentes la idea de suicidios…

Quien le extiende la mano a esos hombres y mujeres, que cumplieron con sus tareas con total responsabilidad y ahora hasta les fastidia a muchas autoridades que vivan demasiado, son una carga, que se mueran los viejitos y con ellos sus obligaciones, como si ellos no llegarán más pronto de lo que se imaginan a la vejez, carcomidos por el cáncer de la codicia, mezquindad y soberbia…

Al mirar el video de Guillermo Lasso, haciéndose el gracioso, riendo, porque quería que la beneficiaria de una vivienda le arrebate las llaves que significaría tener una casa propia, algunos sentimientos encontrados vinieron a mi mente: primero esa broma fue de muy mal gusto, ofensiva e inadecuada para con Lorenza, quien él señaló las protegería y serían para ellas como eje familiar, lo más preciado en sus gestiones y políticas de estado.

¿Segundo esa misma broma se la haría a Isabel Noboa, Joyce o María de Lourdes?

Seguramente Guillermo quiso hacer una broma, pero ha sido su entorno, sus asesores, sus Ministros, los que filmaron y subieron el vídeo en las redes, lo que demuestra Guillermo, que muchos de los que rodean, te desprecian, te odian, pero están a tu lado porque necesitan el sueldo, les permites salir de la pobreza, estar ahí es una oportunidad de ser millonarios, pero no te aprecian, te usan y nos usan a nosotros el pueblo, NO son tus amigos, estás sólo, acaso perdiste la capacidad de autocrítica? ¿No tienes familiares, hijos, que te hagan ver tus errores? te tienen miedo o eres un monstruo, un energúmeno que dejan te inmoles en la hoguera del hartazgo y el desprecio.

¿A dónde vamos? Estamos muy mal, estas páginas que escribo servirán seguramente para un momento de reflexión de gente madura, los jóvenes que se fueron no les interesan son escritos largos, los que se quedaron la mayoría están drogado con el virus de la indiferencia, la pandemia de las drogas, o se preparan para eliminar a su próxima víctima…

Ojalá, Dios, cambiara toda está narrativa, que sólo sea una terrible pesadilla y jamás la pura realidad.

Semper Fi.