Economía

¿Por qué volvieron los cortes de luz a Ecuador en 2024?

Que el país necesitaría ir a nuevos cortes de luz programados en ciertas zonas ya había sido advertido por Cenace en marzo. Hay cinco razones.

Hay cinco razones que explican que hayan vuelto los cortes de luz masivos y recurrentes en Ecuador, pese a que el 23 de febrero de 2024 el Gobierno anunció el fin de la crisis del sector eléctrico.

Las primeras señales de que volverían los cortes de luz las alertó el operador estatal de energía Cenace, en un oficio enviado el 18 de marzo a cuatro unidades de negocio de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL).

En ese oficio, Cenace advertía de la necesidad de emprender racionamientos de electricidad en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santa Elena.

Cenace justificó la recomendación en los problemas de voltaje en los sistemas de transmisión, aumento de la demanda de electricidad y falta de generación de electricidad para la zona. Pero el viceministro de Electricidad, Ramiro Díaz, minimizó ese oficio diciendo que los cortes programados de luz era solo una de las alternativas propuestas por Cenace. La decisión final de ir a cortes de luz programados está en manos del Ministerio de Energía, que hasta ahora los ha descartado.

En cambio, Ecuador ha sufrido cortes de luz sorpresivos desde finales de marzo de 2024, que se agravaron desde el 14 de abril, cuando se volvieron más recurrentes y masivos. Esta son sus causas:

No se ha contratado nueva electricidad

Ecuador necesita incorporar nueva generación de electricidad para atender los escenarios de falta de lluvias que suelen presentarse de octubre a marzo de cada año. Es una advertencia que viene haciendo el operador estatal de energía Cenace desde febrero de 2023.

Pese a eso, hasta ahora solo han entrado en operación dos centrales de generación:

La central hidroeléctrica Sarapullo de 49 megavatios, que entró en operación en marzo de 2023.

Y la central eólica Minas de Huascachaca, con 50 megavatios, que opera desde marzo de 2023.

El Cenace ha advertido a inicios de 2023 que Ecuador debería incorporar nueva generación por 465 megavatios, de manera que pueda atender el déficit de oferta durante los períodos de estiaje.

Para 2024, Cenace incrementó esa necesidad de nueva generación a 475 megavatios. Sin embargo, la contratación de esa nueva generación no se ha concretado. El primer intento para instalar nuevos equipos de generación de electricidad fue el concurso lanzado el 3 de noviembre de 2023, pero se dio de baja el 23 de ese mismo mes.

El problema fue que los nuevos motores llegarían cuando se acabe los apagones, en marzo de 2023, justificó el gobierno de Guillermo Lasso. Desde que asumió el cargo, la actual ministra de Energía, Andrea Arrobo, ha ofrecido lanzar un nuevo concurso para contratar hasta 475 megavatios, lo que podría incluir motores o barcazas, pero tampoco se ha concretado.

Venta de electricidad de Colombia se restringe

En un escenario de falta de generación de electricidad, Ecuador depende de las exportaciones de electricidad que haga Colombia. De ahí que cuando Colombia restringe su venta de electricidad, hay cortes de luz en Ecuador, como ocurrió en octubre de 2023 y como ocurre ahora, en abril de 2024.

De hecho, el Gobierno de Colombia ordenó ya parar la exportación de energía eléctrica a Ecuador, según informó el Ministro de Minas y Energía de ese país, Andrés Camacho, este 15 de abril.

«Desde Semana Santa nosotros limitamos la exportación de energía a Ecuador. En este momento no estamos exportando energía porque tenemos toda la térmica en su máximo potencial de generación», aseguró Camacho.

Estiaje más severo

Buena parte de la actual crisis energética se explica por el severo estiaje que empezó antes en septiembre de 2023 (cuando suele comenzar en octubre) e, incluso, se ha extendido hasta abril de 2024, cuando usualmente suele terminar en marzo.

Eso ha reducido las reservas de agua que abastecen a las principales hidroeléctricas del país, como son Mazar, Sopladora y Paute Molino. El embalse de Mazar alcanzó el 15 de marzo de 2024 un nivel de 2.109 metros sobre el nivel del mar, muy por debajo del nivel mínimo de operación, que es de 2.115 metros sobre el nivel del mar.

Con niveles tan bajos solo es posible que Mazar opere con una de sus dos unidades. Es decir, trabaja a la mitad de su capacidad, que es de 170 megavatios.

Y, como la presa de Mazar sirve como embalse compensador para abastecer a la hidroeléctrica Paute, esa central también redujo su operación en un 40%. Paute trabaja ahora mismo con seis de las 10 unidades que tiene.

Paute es la segunda hidroeléctrica más grande del país, con una capacidad para generar 1.100 megavatios.

Un parque termoeléctrico obsoleto

El mayor problema de Ecuador es que su parque termoeléctrico sigue sin poder responder ante esa situación. Ecuador cuenta con 1.754 megavatios de termoelectricidad instalados, pero no todo está operativo. De acuerdo con datos de Cenace, de esa potencia solo está disponible 776 megavatios en los primeros 14 días de abril.

Sube demanda, pero no la oferta

Pero la ministra Arrobo dijo que sí se ha recuperado generación de electricidad, pero que el problema ha sido que ha aumentado el uso de aire acondicionado en la Costa por la ola de calor que vive la región, lo que disparó la demanda.

Además, la Ministra de Energía mencionó que se han reincorporado 145 megavatios, tras mantenimientos a unidades de Sopladora y de Álvaro Tinajero. Y que dijo que en abril entrarán otras unidades que están en proceso de recuperación.

Por:  PRIMICIAS