Ciencia

¿Por qué pueden ser malos los exámenes periódicos para detectar el Cáncer?

Muchos expertos mencionan costos ocultos, tanto financieros como médicos y emocionales.

EE.UU. Las mujeres estadounidenses enfrentan consejos contradictorios con respecto a si deben o no revisarse, para detectar cáncer de mama, a qué edad y con qué frecuencia.  Muy pocas están preparados para evaluar lo que la Dra. Lisa Rosenbaum, corresponsal nacional del The New England Journal of Medicine, ha llamado “considerable incertidumbre y complejos intercambios”.

Si bien grupos expertos han emitido normas con base en revisiones de la evidencia científica, persisten desacuerdos entre ellos, resultados de divergentes perspectivas profesionales, inquietudes financieras y evaluaciones de las consecuencias médicas.

A pesar de la norma de la fuerza de tarea, la Sociedad Estadounidense del Cáncer, el Colegio Estadounidense de Radiología y la Sociedad de Imágenes del Pecho siguen recomendando mamografías anuales a partir de los 40 para mujeres con riesgo promedio de cáncer de mama.

Dicho colegio sostiene que, en buena medida, las revisiones son responsables por el descenso de 30 por ciento en la tasa de mortandad por cáncer de mama desde 1990, aunque progresos en el tratamiento ciertamente han tenido una parte. Sin embargo, un estudio reciente de la evidencia disponible por investigadores de Brigham y el Hospital de la Mujer en Boston sugiere que las pruebas de detección representaron tan solo una reducción general de 19 por ciento en la mortandad por cáncer de mama.

Entonces, ¿cuáles son los aspectos negativos de una revisión con regularidad? Un resultado falso-positivo  una sospechosa imagen en la mamografía que termina no siendo nada  es más bien importante.

Si una mujer de 50 años se revisa anualmente durante una década, tiene 50 por ciento de probabilidades de recibir un diagnóstico de falso-positivo en algún punto del camino, con base en el Dr. H. Gilbert Welch y Honor Passow del Instituto Dartmouth de Política de Salud y Práctica Clínica.

La mujer que reciba un diagnostico falso-positivo pudiera necesitar tan solo un nuevo estudio, el cual pudiera demostrar que el primer resultado estaba equivocado. Pero si eso, de igual forma, parece sospechoso, se debe practicar una biopsia, lo cual le pasa a 2 por ciento de las mujeres revisadas. La lesión pudiera terminar siendo benigna; de cualquier forma, la paciente ha soportado considerable ansiedad, inconveniencia y gastos. (Internet/ La Nación)