Ciencia

Por qué nos ofendemos (y cómo es posible hacerlo con menos frecuencia)

¿Cómo pudo decirme eso? ¿Qué derecho tiene de actuar así? ¿Quién se cree que es?

Sentirse ofendido es un sentimiento común, pero extremadamente complejo y en gran medida poco comprendido, asegura la psicóloga Deborah Talmi.

«No es una de esas emociones que sido estudiada por décadas, como las reacciones motivadas por el miedo. Es algo sutil y que no vemos en los animales«, le dice a BBC esta investigadora del departamento de neurociencia y psicología experimental de la Universidad de Manchester en Inglaterra.

Pero, entonces, ¿por qué nos ofendemos?

Y si lo haces a menudo y sientes que no te ayuda, ¿es posible hacerlo con menos frecuencia?

Pasos «automáticos»

«Lo más obvio es que cuando nos ofendemos el cerebro tiene quecomputar y decidir el significado de las palabras que nos llegan y ponerlas en contexto», explica Talmi.

Ese proceso involucra lo que se conoce como memoria semántica: el conocimiento que hemos acumulado a lo largo de nuestras vidas, que nos permite evaluar el significado de la información que recibimos.

Según la investigadora, antes de que se genere un sentimiento, los pasos de ese proceso cerebral son aproximadamente los siguientes: ¿ésto es relevante para mí? ¿es bueno o malo para mí? ¿me ayuda o impide mi progreso? ¿qué aspectos de mi persona toca esto? ¿y quién lo dijo y cuál fue su intención?

Talmi asegura que «todos estos pasos pueden ocurrir muy rápidamente y en forma automática«.

Mecanismos evolutivos

Cuando la ofensa es percibida como amenaza genera claramente una reacción física.

«Una vez que has procesado todos esos datos, puesto que tu cerebro es muy inteligente te prepara para la acción«, afirma la psicóloga de la Universidad de Manchester.

Talmi señaló que, aunque no reaccionemos ante una ofensa que se percibe como amenaza, hay mecanismos evolutivos que pueden activarse.

Esos mecanismos incluyen un aumento en el ritmo cardíaco y una dilatación de los vasos sanguíneos para que llegue más sangre a las extremidades.

Y también se producen cambios en la digestión, ya que recursos normalmente usados en el proceso digestivo deben ser encaminados «hacia una posible reacción de ataque».

BBC